Ganar
la “ batalla del agua ” y mantener su carácter
de bien universal, no mercantilizable, no privatisable,
es parte de la lucha de la especie humana por su derecho
a la vida. Este punto de vista, preciso y contundente, no
es sin embargo compartido por todos los responsables y funcionarios
que – de cerca o de lejos- tienen algo que ver con
este crucial problema de la humanidad a inicios del siglo
XXI .
Así por ejemplo, el Sr.John Briscoe, consejero del
Banco Mundial (BM), afirmó en setiembre de 2004,
en ocasión de la inauguración en Marrakech
del Cuarto Congreso Mundial del Agua, que ella “debe
ser considerada como un producto económico y que
si esta comprensión no está meridianamente
clara en nuestros espíritus, la problemática
del agua jamás será resuelta ” (1).
En esa lógica el mencionado funcionario del BM recuerda
siempre a sus auditores que “el agua es una necesidad
humana”. El matiz tiene su importancia ya que obvia,
interesadamente, reconocer que el acceso libre y gratuito
a ella es un derecho de todo ser humano (2).
Las cifras siguientes ilustran la magnitud de este drama
(3):
a) Mil doscientos millones de seres humanos, no tienen
aún acceso al agua potable.
b) Dos mil quinientos millones de personas, no cuentan con
servicios de alcantarillado y de eliminación adecuada
de excretas.
c) El consumo de agua contaminada es responsable de 8 millones
de muertes anuales, a nivel mundial.
En
un contexto planeta planeta con 6 mil 500 millones de habitantes
–en el que alrededor de 1/3 sobrevive con 2 dólares
diarios y 800 millones sufren de malnutrición (4);
se observan a nivel mundial, las amenazas más graves
a la disponibilidad gratuita y universal del agua, a través
de su anunciada mercantilización.
Si bien es cierto que no existe aún el mercado
del agua, su invención es sólo cuestión
de tiempo; ¿sobre la base de qué modelo?….Los
9/10 del volumen mundial de agua dulce están todavía
bajo responsabilidad de instancias públicas…y
por eso, multinacionales como Suez-Environnement, Veolia
(ex-Vivendi), Saurn Thames Water o Bechtel, despliegan actualmente
intensos esfuerzos por obtener los contratos necesarios
para encargarse de su gestión. Y en el cumplimiento
de ese objetivo, no dejarán de contar con “la
complicidad de algunos Estados o las presiones de las agencias
internacionales (el Banco Mundial y el FMI hacen de la privatización
del agua un pre-requisito para otorgar ayuda financiera
a los países pobres) ” (5). Todo es cuestión
de tiempo….
(1) L’Economiste, quotidien économique .Casablanca
(Maroc),21 septembre 2004.
(2) Ibid.
(3) Rekacewicz, Philipe (2005). “ Grandes manœuvres
autour de l’eau ” En : “ Manière
de voir ” N° 81 (Group “ Le Monde Diplomatique
”) .Juin-Juuillet 2005, p.44
(4) Ramonet,Ignacio (2005). “ Espoirs écologiques
” . En : “ Manière de voir ” N°
81 (Group “ Le Monde Diplomatique ”) .Juin-Juuillet
2005, p.7
(5) Ibid. (3) p.45
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