Movilidad de Capitales y Crisis Bancaria en el Perú, 1990-2000
Jorge Rojas
Eduardo Costa
| Términos de Referencia Iniciales | |
La actividad económica del resto del mundo tiene un fuerte impacto en
nuestros países. Este impacto se da cada vez en mayor medida a través
de la cuenta de capitales, y cada vez menos a través de la cuenta corriente.
De esta manera, si antes los términos de intercambio determinaban cuán
favorables eran nuestras relaciones con el resto del mundo, ahora son las tasas
de interés las que lo hacen.
Por otro lado, si bien un país como el nuestro debería ser un
típico importador de capitales, los flujos de estos no son siempre en
un solo sentido. Tal bi-direccionalidad de los capitales puede hacer a dichos
flujos peligrosos, ya que se expresa sobre todo en movimientos de flujo y reflujo
de capitales financieros que presentan una mayor liquidez y un menor commitment
en comparación a los capitales productivos. Esos movimientos afectan
al sistema financiero, dado que la banca se ve obligada a contraer sus créditos
luego de expandirlos rápidamente durante el periodo de entrada de capitales,
y porque caen los precios de los activos luego de un periodo de auge.
Si bien para algunos autores el periodo de entrada de capitales y expansión
del crédito no debe ser seguido por un periodo de contracción
del crédito y una crisis bancaria y cambiaria si se ha manejado adecuadamente
las variables fiscales y monetarias, para otros tal manejo -especialmente el
del crédito- puede no ser posible, puesto que los mercados encontrarán
la manera de crear el crédito que necesiten sobre una base monetaria
dada.
La entrada de capitales al Perú se inicia en 1994, y en junio de 1998
equivalía al 36.7% de los depósitos del público; paralelamente,
se recupera la intermediación financiera. Todo ello produjo un boom crediticio,
pasando los préstamos bancarios de menos de 5% del PBI en 1990 a 23.4%
en junio de 1998.
La crisis asiática, iniciada en 1997, ha tenido importantes efectos en
la economía peruana; aunque, sorprendentemente, no ha generado aún
una crisis cambiaria. A pesar del deterioro en los términos de intercambio,
el efecto principal ha sido un fuerte reflujo de capitales en el segundo semestre
de 1998. La financiación del déficit en cuenta corriente implicó
una reducción en las reservas internacionales, que ocurrió en
paralelo a una depreciación del tipo de cambio real.
El reflujo de capitales afectó la disponibilidad de fondos de la banca.
Si bien la reducción del encaje ayudó al sistema, éste
tuvo que recuperar activos y cortó el flujo de créditos. El deterioro
de los términos de intercambio y el Fenómeno del Niño agravaron
la situación de las empresas. Por ello, los bancos decidieron no renovar
líneas de crédito por más de US$ 900 millones en 1999.
El impacto de la crisis externa en la calidad de activos bancarios fue directo,
dando inicio a una crisis bancaria que aún continua. Las principales
manifestaciones fueron: la contracción de los préstamos en 1998,
el incremento de la cartera atrasada a más del doble desde 1997, y la
disminución en la rentabilidad por efectos del descenso de la cartera
rentable y la realización de provisiones por mala cartera.
Ante esta situación, el mercado ha desarrollado sus propios mecanismos
de ajuste para la restauración de las condiciones de equilibrio. Los
bancos han implementado reducciones de costo y tamaño, y han desarrollado
un proceso de fusiones para alcanzar sinergias administrativas que permitan
mayores economías de escala.
Las autoridades públicas han implementado un conjunto de medidas destinado
a ayudar tanto a las empresas como a los bancos. Asimismo, se han liquidado
tres bancos de menor importancia con la característica común de
insolvencia y cuyos problemas de liquidez fueron insostenibles. Sin embargo,
el mercado de créditos sigue mostrando una virtual paralización,
al tiempo que persisten diversas rigideces -que disminuyen la eficiencia de
los mecanismos de ajuste del mercado- y se incrementan los problemas de riesgo
moral.
En el pasado, crisis de este tipo han implicado en otros países de la
región una disminución de hasta 10 puntos en la tasa de crecimiento
de la economía, y un costo financiero de hasta 20% del PBI para reestructurar
el sistema bancario y restablecer la cadena de pagos.
La persistencia de la crisis bancaria y de una balanza en cuenta corriente (BCC)
deficitaria nos lleva a plantear como hipótesis de trabajo que la crisis
bancaria puede conducir a una crisis cambiaria para posibilitar la acción
de los mecanismos de ajuste de mercado en la solución definitiva de la
crisis bancaria.
Así, la investigación pretenderá dar respuesta a las siguientes
preguntas:
- ¿Por qué persiste la crisis bancaria?
- ¿Cómo se ha manejado la crisis y cuál ha sido su costo?
- ¿Han sido agravados los problemas de riesgo moral por el programa de
reestructuración empresarial?
- ¿Presenta el mercado una situación de credit crunch?
- ¿Es aún probable o es inevitable la crisis cambiaria para solucionar
la crisis bancaria?.
Objetivos
1. Hacer un balance de la literatura que acerca del tema se ha escrito sobre
la movilidad de capitales, especialmente lo concerniente a su impacto sobre
el sistema financiero de los países en desarrollo.
2. Analizar el impacto de la movilidad de capitales en la experiencia peruana
y la crisis bancaria que ella habría producido, elaborando un sistema
de indicadores de alerta temprana.
3. Hacer una evaluación del manejo de la crisis bancaria en nuestro país,
prestando especial atención a las medidas que han implicado la directa
intervención del sector público, así como a los ajustes
en la política monetaria y en la regulación bancaria.
4. Remarcar que la crisis no ha sido solucionada, y buscar las razones que explican
esta situación. Asimismo, reevaluar la importancia del factor externo
en la crisis financiera; ya que, a pesar de que el reflujo de capitales estuvo
asociado al inicio de la crisis, sus efectos no se tradujeron en crisis cambiaria.
5. Por último, proponer las alternativas de política que existen;
las cuales, obviamente, guardan estrecha relación con las razones que
-según nosotros- explican la continuación de la crisis. Así,
analizaremos alternativas para el manejo del riesgo moral con la presencia del
sector público como coordinador entre deudores y acreedores, los cambios
que se requerirían en la política monetaria a efectos de permitir
el desarrollo de los mecanismos de ajuste del mercado, la relevancia de reformas
institucionales para enfrentar las rigideces que obstaculizan dichos mecanismos,
y la posibilidad de ocurrencia de la crisis cambiaria como parte de los mecanismos
de ajuste del mercado. Esta sección finalizará con una discusión
respecto a la relevancia de imponer regulaciones sobre el movimiento de capitales.
Metodología.
La primera parte de nuestra investigación consistirá en la revisión
de la literatura relacionada con los efectos económicos de la movilidad
de capitales, su relación con la vulnerabilidad del sistema financiero
y la habilidad de éste para manejar las asimetrías de información.
Buscamos identificar aquellas variables (macroeconómicas, monetarias,
vinculadas al sector externo y financieras) que pueden ser relevantes para explorar
la formación y el desarrollo de las crisis bancarias así como
de las twin crises.
Con este bagaje, pasaremos a la segunda parte, la cual consistirá en
el estudio de la experiencia peruana de los noventa. Primero se analizará
la evolución de la economía peruana y del sistema bancario. Inmediatamente
después, se diseñará de un sistema de indicadores de alerta
temprana (early warning system indicator) que permitan evaluar la evolución
de la crisis. Estos indicadores luego serán evaluados para determinar
la contribución de cada uno de ellos en la explicación de la crisis
bancaria.
La tercera parte de nuestra investigación consistirá en la evaluación
de los mecanismos de solución de la crisis bancaria. En lo que toca a
los implementados por el mercado, se hará una revisión estadística
de la geografía del sistema bancario y se realizarán entrevistas
para identificar las rigideces institucionales que no permitieron una mejor
acción de esos mecanismos. En cuanto a los implementados por las autoridades,
se evaluará el diseño de las medidas de intervención para
determinar si se orientaron a la raíz del problema.
La cuarta parte evaluará las razones de la persistencia de la crisis
bancaria. Dicha evaluación se iniciará con el análisis
cualitativo y cuantitativo de las medidas de reestructuración y refuerzo
patrimonial. Luego, se evaluará la posible existencia de restricciones
crediticias (credit crunch). El paso siguiente consistirá en buscar evidencias
del carácter procíclico de la política monetaria a partir
de la revisión de las series monetarias y de las tasa de interés.
Esta parte de nuestra investigación finalizará con la atención
de nuestra hipótesis de trabajo, es decir, que la crisis bancaria puede
conducir a una crisis cambiaria.
Nuestra investigación concluirá en la quinta parte con el balance
de lo analizado, poniendo énfasis en las consideraciones de política
y en la posible dirección de futuras investigaciones.