| Términos de Referencia Iniciales | |
La Política Económica Internacional (IPE) ha sido una de las
áreas de estudio de mayor crecimiento dentro de la disciplina de las
Relaciones Internacionales en las dos últimas décadas. Cabe señalar
que, aunque las Relaciones Internacionales han conocido un significativo desarrollo
académico y teórico dentro del mundo anglosajón desde el
fin de la Primera Guerra Mundial, en América Latina son escasas las referencias
que se encuentran sobre enfoques interdisciplinarios que vinculen el análisis
del comportamiento de la política y de los mercados. No obstante, dada
la creciente complejidad del escenario externo y el mayor grado de integración
de América Latina en el sistema internacional, el apoyo al proceso de
formulación de políticas públicas debería incluir
también a la política exterior de los estados.
Sin duda alguna, son los economistas los que han desempeñado el rol de
liderazgo intelectual en lo que respecta a los procesos de integración,
regionalismo y liberalización de mercados; fenómenos que, en América
Latina, han tenido lugar en un contexto de predominio de las recetas económicas
neoliberales durante las últimas décadas. No obstante, si bien
la teoría económica ha sido capaz de explicar la creación
de espacios económicos más óptimos que los provistos por
un país que interactúa individualmente en la esfera internacional,
eventos recientes demuestran que existen también factores no económicos
que están condicionando la política exterior en materia comercial
de algunos estados latinoamericanos en la época presente. Estos factores
responden a consideraciones de orden político que señalan cambios
en la visión que algunos estados poseen sobre la estructura del sistema
internacional, la jerarquía que ocupan los actores internacionales dentro
del sistema, y el balance de poder resultante de la formación de bloques
y alianzas comerciales.
En este sentido, se ha suscitado una proliferación de acuerdos de comercio
bilateral, y también algunos multilaterales, cuya característica
esencial es la naturaleza discriminatoria con respecto a países no miembros.
Esta "nueva ola" o versiones heterodoxas de regionalismo parecen confirmar
un cambio en la política exterior de algunos países que no están
dispuestos a "ceder soberanía" a entidades supranacionales,
y prefieren más bien apostar por iniciativas bilaterales con el fin de
establecer plataformas de entrada para el comercio proveniente de otras regiones,
principalmente de Asia y de Europa. De este modo, siguiendo un enfoque de Política
Económica Internacional (IPE), un estudio más profundo de las
motivaciones de política exterior de estos países, y en especial
de la interrelación entre estados (gobiernos) y mercados en la región,
puede arrojar mayores luces al análisis de la evolución futura
del regionalismo a nivel continental.
Cabe recordar que la IPE es un campo de estudio que denota, por un lado, la
indagación de la relación entre poder y riqueza y, por otro, el
traslape de los campos de estudio de la economía y de las relaciones
internacionales. El creciente interés en la IPE puede rastrearse a fines
de los años sesenta e inicios de los setenta. Susan Strange (1970) fue
una de las primeras en advertir sobre el abandono mutuo entre la economía
y las relaciones internacionales como disciplinas científicas, con la
consiguiente negligencia de importantes dimensiones de la agenda política
internacional que van más allá de aspectos relacionados con temas
militares y de seguridad. No obstante, la IPE representa más que una
crítica a las limitaciones de ambas disciplinas por separado o un intento
por combinarlas. Para Strange, la IPE es el resultado de una mezcla de valores
(seguridad, riqueza, libertad y justicia) que dentro de una relación
mercado-autoridad afecta las "estructuras de poder" de la economía
mundial. Para otros autores, la IPE es "la intersección de poder,
por un lado, y de producción e intercambio, por otro".
La historia y los cambios estructurales han afectado también la evolución
de la Política Económica Internacional como área de estudio.
La IPE recibió un gran impulso con la expansión de la economía
mundial después de la Segunda Guerra Mundial y el crecimiento de las
empresas multinacionales, y del poder económico de la Comunidad Económica
Europea y del Japón. Estos eventos generaron el ocaso de los años
dorados de orden económico liberal keynesiano sostenido por el poder
hegemónico de los Estados Unidos. Por primera vez resultaba evidente
que el mantenimiento del orden económico internacional presentaba un
reto no sólo político, sino también técnico. Posteriormente,
el problema del subdesarrollo y de las relaciones Norte-Sur, así como
la crisis del petróleo de los setenta, provocarían el ascenso
de la IPE a un primer plano.
En este contexto, un estudio de los cambios en la relación entre los
estados y los mercados en América Latina resulta más que necesario
para lograr entender la relación entre la llamada Nueva Política
Económica Internacional y los emergentes tipos de regionalismo -discriminatorio
y no discriminatorio- en la región.
Las principales preguntas de investigación del trabajo propuesto son
las siguientes:
- ¿Hasta qué punto los estados latinoamericanos están respondiendo
al fin de la hegemonía norteamericana mediante la adopción de
estrategias destinadas a construir o incorporarse a proyectos de integración
regional o subregional?
- ¿Qué tipo de proyectos de integración están resultando
de la adopción de dichas estrategias? ¿Bilaterales o multilaterales?
¿Discriminatorios hacia países no miembros?
- ¿Son estos proyectos de integración el resultado de las fuerzas
de mercado o son más bien una construcción resultante de la iniciativa
de los estados?
- ¿Cuáles son las fuerzas sociales, políticas y culturales
al interior de los propios estados en América Latina que están
condicionando los recientes desarrollos de integración regional y subregional?
Objetivos
El objetivo principal del presente estudio es analizar la evolución reciente
de las negociaciones de liberalización comercial de los países
de América del Sur, utilizando las tradiciones teóricas planteadas
por la disciplina académica de las Relaciones Internacionales.
En particular, se empleará el enfoque teórico crítico adoptado
por la llamada Nueva Política Económica Internacional para analizar
la relación entre estados y mercados, y cómo esta relación
condiciona la evolución de la política exterior de los estados
con relación a los procesos de regionalismo y globalización en
América Latina.
Por otro lado, los objetivos específicos de la presente investigación
son analizar el comportamiento de ciertos países o bloques de países
respecto a las iniciativas continentales multilaterales, arrojar luces sobre
el surgimiento en América Latina de iniciativas bilaterales de liberalización
comercial discriminatoria hacia terceros países, y proporcionar guías
para la formulación de políticas de aproximación a los
movimientos de integración regional y subregional en América Latina.
Metodología
Se buscará medir las capacidades materiales, en particular el poder estructural
del capital, por aproximación a través de una serie de indicadores
como PBI, volúmenes de comercio exterior y de inversión directa
extranjera.
Con respecto a la imagen colectiva o interpretación sobre el contexto
externo que tenga un estado, gobierno o actor internacional dentro de un determinado
estado, se observará y analizará la visión existente sobre
la estructura del sistema internacional; la jerarquía que ocupan los
distintos agentes dentro de dicho sistema; el carácter pacífico
o violento del sistema; la propensión a la estabilidad o al cambio del
propio sistema internacional; la propensión a la cooperación o
al conflicto con otros estados; y los intereses nacionales y geopolíticos
considerados prioritarios.
Con respecto al marco institucional en el que se formula la política
exterior, se analizarán básicamente dos factores: (i) los órganos
constitucionales y el estado de derecho vigentes en los países bajo análisis,
así como la influencia de las fuerzas sociales y políticas en
estos organismos; y (ii) la "cultura cívica", entendida como
el sistema político o régimen de gobierno que formula la política
exterior del estado.
Dada la naturaleza de la información requerida, la recolección
de datos se realizará sobre la base de: (i) el análisis de documentos
sobre temas de regionalismo, integración y liberalización comercial
y de declaraciones públicas formuladas por los principales actores dentro
de cada país analizado; (ii) la observación de eventos políticos,
sociales y económicos, así como el análisis de la continuidad
(o de los cambios) en la política exterior y la política comercial
de los países bajo análisis; y (iii) entrevistas a funcionarios
de gobierno y académicos.
En consecuencia, el presente trabajo no sólo analizará las políticas
económicas y de seguridad adoptadas por los países de América
Latina en las últimas dos décadas, sino que discutirá también
si el poder ideológico ha sido utilizado para definir, moldear y conceder
identidad a la región en su conjunto o a algunas subregiones al interior
de aquélla. Las subregiones (MERCOSUR y Comunidad Andina) serán
analizadas también en relación a los roles asumidos por los estados
líderes al interior de ellas.
El regionalismo y la globalización son dos tendencias que continuarán
coexistiendo en la etapa post-hegemónica actual. Lo que resta por explorar
es la naturaleza y características que adoptará esta coexistencia.
El presente trabajo pretende proporcionar una primera contribución en
este sentido, al analizar el comportamiento de algunos países en América
Latina. El análisis se centrará principalmente en las acciones
adoptadas por los EE.UU., Chile, el MERCOSUR y la Comunidad Andina, sobre la
base de las tres variables explicativas enunciadas anteriormente como determinantes
de la política exterior de dichos estados en cuestiones comerciales y
de integración regional.