Regionalismo y la nueva política económica internacional:
La emergente relación entre estados y mercados en América Latina


Manuel Mindreau Montero
(CIUP)

Documento Final
Términos de Referencia Iniciales

La Política Económica Internacional (IPE) ha sido una de las áreas de estudio de mayor crecimiento dentro de la disciplina de las Relaciones Internacionales en las dos últimas décadas. Cabe señalar que, aunque las Relaciones Internacionales han conocido un significativo desarrollo académico y teórico dentro del mundo anglosajón desde el fin de la Primera Guerra Mundial, en América Latina son escasas las referencias que se encuentran sobre enfoques interdisciplinarios que vinculen el análisis del comportamiento de la política y de los mercados. No obstante, dada la creciente complejidad del escenario externo y el mayor grado de integración de América Latina en el sistema internacional, el apoyo al proceso de formulación de políticas públicas debería incluir también a la política exterior de los estados.

Sin duda alguna, son los economistas los que han desempeñado el rol de liderazgo intelectual en lo que respecta a los procesos de integración, regionalismo y liberalización de mercados; fenómenos que, en América Latina, han tenido lugar en un contexto de predominio de las recetas económicas neoliberales durante las últimas décadas. No obstante, si bien la teoría económica ha sido capaz de explicar la creación de espacios económicos más óptimos que los provistos por un país que interactúa individualmente en la esfera internacional, eventos recientes demuestran que existen también factores no económicos que están condicionando la política exterior en materia comercial de algunos estados latinoamericanos en la época presente. Estos factores responden a consideraciones de orden político que señalan cambios en la visión que algunos estados poseen sobre la estructura del sistema internacional, la jerarquía que ocupan los actores internacionales dentro del sistema, y el balance de poder resultante de la formación de bloques y alianzas comerciales.

En este sentido, se ha suscitado una proliferación de acuerdos de comercio bilateral, y también algunos multilaterales, cuya característica esencial es la naturaleza discriminatoria con respecto a países no miembros. Esta "nueva ola" o versiones heterodoxas de regionalismo parecen confirmar un cambio en la política exterior de algunos países que no están dispuestos a "ceder soberanía" a entidades supranacionales, y prefieren más bien apostar por iniciativas bilaterales con el fin de establecer plataformas de entrada para el comercio proveniente de otras regiones, principalmente de Asia y de Europa. De este modo, siguiendo un enfoque de Política Económica Internacional (IPE), un estudio más profundo de las motivaciones de política exterior de estos países, y en especial de la interrelación entre estados (gobiernos) y mercados en la región, puede arrojar mayores luces al análisis de la evolución futura del regionalismo a nivel continental.

Cabe recordar que la IPE es un campo de estudio que denota, por un lado, la indagación de la relación entre poder y riqueza y, por otro, el traslape de los campos de estudio de la economía y de las relaciones internacionales. El creciente interés en la IPE puede rastrearse a fines de los años sesenta e inicios de los setenta. Susan Strange (1970) fue una de las primeras en advertir sobre el abandono mutuo entre la economía y las relaciones internacionales como disciplinas científicas, con la consiguiente negligencia de importantes dimensiones de la agenda política internacional que van más allá de aspectos relacionados con temas militares y de seguridad. No obstante, la IPE representa más que una crítica a las limitaciones de ambas disciplinas por separado o un intento por combinarlas. Para Strange, la IPE es el resultado de una mezcla de valores (seguridad, riqueza, libertad y justicia) que dentro de una relación mercado-autoridad afecta las "estructuras de poder" de la economía mundial. Para otros autores, la IPE es "la intersección de poder, por un lado, y de producción e intercambio, por otro".

La historia y los cambios estructurales han afectado también la evolución de la Política Económica Internacional como área de estudio. La IPE recibió un gran impulso con la expansión de la economía mundial después de la Segunda Guerra Mundial y el crecimiento de las empresas multinacionales, y del poder económico de la Comunidad Económica Europea y del Japón. Estos eventos generaron el ocaso de los años dorados de orden económico liberal keynesiano sostenido por el poder hegemónico de los Estados Unidos. Por primera vez resultaba evidente que el mantenimiento del orden económico internacional presentaba un reto no sólo político, sino también técnico. Posteriormente, el problema del subdesarrollo y de las relaciones Norte-Sur, así como la crisis del petróleo de los setenta, provocarían el ascenso de la IPE a un primer plano.

En este contexto, un estudio de los cambios en la relación entre los estados y los mercados en América Latina resulta más que necesario para lograr entender la relación entre la llamada Nueva Política Económica Internacional y los emergentes tipos de regionalismo -discriminatorio y no discriminatorio- en la región.

Las principales preguntas de investigación del trabajo propuesto son las siguientes:
- ¿Hasta qué punto los estados latinoamericanos están respondiendo al fin de la hegemonía norteamericana mediante la adopción de estrategias destinadas a construir o incorporarse a proyectos de integración regional o subregional?
- ¿Qué tipo de proyectos de integración están resultando de la adopción de dichas estrategias? ¿Bilaterales o multilaterales? ¿Discriminatorios hacia países no miembros?
- ¿Son estos proyectos de integración el resultado de las fuerzas de mercado o son más bien una construcción resultante de la iniciativa de los estados?
- ¿Cuáles son las fuerzas sociales, políticas y culturales al interior de los propios estados en América Latina que están condicionando los recientes desarrollos de integración regional y subregional?

Objetivos

El objetivo principal del presente estudio es analizar la evolución reciente de las negociaciones de liberalización comercial de los países de América del Sur, utilizando las tradiciones teóricas planteadas por la disciplina académica de las Relaciones Internacionales.

En particular, se empleará el enfoque teórico crítico adoptado por la llamada Nueva Política Económica Internacional para analizar la relación entre estados y mercados, y cómo esta relación condiciona la evolución de la política exterior de los estados con relación a los procesos de regionalismo y globalización en América Latina.

Por otro lado, los objetivos específicos de la presente investigación son analizar el comportamiento de ciertos países o bloques de países respecto a las iniciativas continentales multilaterales, arrojar luces sobre el surgimiento en América Latina de iniciativas bilaterales de liberalización comercial discriminatoria hacia terceros países, y proporcionar guías para la formulación de políticas de aproximación a los movimientos de integración regional y subregional en América Latina.

Metodología

Se buscará medir las capacidades materiales, en particular el poder estructural del capital, por aproximación a través de una serie de indicadores como PBI, volúmenes de comercio exterior y de inversión directa extranjera.

Con respecto a la imagen colectiva o interpretación sobre el contexto externo que tenga un estado, gobierno o actor internacional dentro de un determinado estado, se observará y analizará la visión existente sobre la estructura del sistema internacional; la jerarquía que ocupan los distintos agentes dentro de dicho sistema; el carácter pacífico o violento del sistema; la propensión a la estabilidad o al cambio del propio sistema internacional; la propensión a la cooperación o al conflicto con otros estados; y los intereses nacionales y geopolíticos considerados prioritarios.

Con respecto al marco institucional en el que se formula la política exterior, se analizarán básicamente dos factores: (i) los órganos constitucionales y el estado de derecho vigentes en los países bajo análisis, así como la influencia de las fuerzas sociales y políticas en estos organismos; y (ii) la "cultura cívica", entendida como el sistema político o régimen de gobierno que formula la política exterior del estado.

Dada la naturaleza de la información requerida, la recolección de datos se realizará sobre la base de: (i) el análisis de documentos sobre temas de regionalismo, integración y liberalización comercial y de declaraciones públicas formuladas por los principales actores dentro de cada país analizado; (ii) la observación de eventos políticos, sociales y económicos, así como el análisis de la continuidad (o de los cambios) en la política exterior y la política comercial de los países bajo análisis; y (iii) entrevistas a funcionarios de gobierno y académicos.

En consecuencia, el presente trabajo no sólo analizará las políticas económicas y de seguridad adoptadas por los países de América Latina en las últimas dos décadas, sino que discutirá también si el poder ideológico ha sido utilizado para definir, moldear y conceder identidad a la región en su conjunto o a algunas subregiones al interior de aquélla. Las subregiones (MERCOSUR y Comunidad Andina) serán analizadas también en relación a los roles asumidos por los estados líderes al interior de ellas.

El regionalismo y la globalización son dos tendencias que continuarán coexistiendo en la etapa post-hegemónica actual. Lo que resta por explorar es la naturaleza y características que adoptará esta coexistencia. El presente trabajo pretende proporcionar una primera contribución en este sentido, al analizar el comportamiento de algunos países en América Latina. El análisis se centrará principalmente en las acciones adoptadas por los EE.UU., Chile, el MERCOSUR y la Comunidad Andina, sobre la base de las tres variables explicativas enunciadas anteriormente como determinantes de la política exterior de dichos estados en cuestiones comerciales y de integración regional.