| Términos de Referencia Iniciales | |
A pesar del incremento del gasto social destinado al sector salud en la segunda
mitad de la década de los 90, y de la reforma de la Seguridad Social
en salud llevada a cabo hacia 1997, parece haber un consenso general acerca
de los persistentes problemas que enfrenta este sector: la insuficiencia en
la cobertura y en la calidad de los servicios, y la desigual distribución
de los recursos materiales y humanos. Una de las causas naturales de la baja
cobertura es, sobre todo en los países en vías de desarrollo,
la limitación de los medios que pueden destinarse al sector salud. Esto,
sin embargo, no evade la pregunta acerca de la optimalidad en la asignación
del gasto y de la inversión.
Usualmente, las políticas de salud se diseñan sobre la base del
concepto de necesidad, cuya definición es más objetiva y menos
dependiente de los gustos y preferencias individuales que aquella de demanda.
Sin embargo, puede ocurrir que las necesidades estimadas no empaten con las
demandas efectivas por atenciones de salud. De ser éste el caso, o las
necesidades quedan descubiertas, o los recursos se desperdician, o suceden ambas
cosas a la vez . La pregunta relevante es, entonces, ¿ocurre esto en
el Perú? Puesto en otros términos, ¿está correctamente
orientado el gasto, público y privado, pero sobre todo el primero, en
el sector salud?
Esta interrogante es particularmente interesante en un contexto en el que, además
de escasez de recursos, parece haber un problema de definición de las
poblaciones objetivo por parte de los distintos proveedores de los servicios.
Un reciente estudio llevado a cabo a instancias del Banco Mundial concluye que,
en efecto, existen conflictos a la hora de delimitar los espacios de atención
relevantes y de coordinar la interacción entre los agentes - en el caso
peruano MINSA, ESSALUD y sector privado - por lo que no se puede establecer
correctamente las metas y prioridades del sistema.
La no definición del público objetivo por parte de la oferta se
ve reforzada, por el lado de la demanda, por un fenómeno que se deduce
de los resultados de la Encuesta Nacional de Niveles de Vida (ENNIV) llevada
a cabo en 1997. Diversos autores han identificado este fenómeno como
característico de los modelos de salud segmentados , donde las divisiones
artificiales establecidas entre los segmentos de atención públicos
y privados no son respetados por los individuos.
Parece ser, entonces, que hay desconocimiento real de las poblaciones objetivo
y los espacios institucionales de atención, tanto por el lado de la oferta
como por el lado de la demanda, lo que en definitiva perjudica el funcionamiento
actual - y el desarrollo futuro - del sistema peruano de salud. Ahora bien,
puede enfrentarse este problema de dos maneras: ajustar la oferta a la demanda,
o modificar la demanda para que calce con la oferta. El primer camino es ciertamente
el más sencillo, y a la vez, creemos, el correcto.
El discernimiento, por parte de los individuos, de los elementos condicionantes
de la selección del lugar de atención servirá como una
herramienta de ayuda en el diseño de estrategias de expansión
y asignación de gasto del sector. Se espera poder contar con una guía
de identificación de la población objetivo de cada uno de los
agentes proveedores, que contribuya a mejorar la eficiencia del sector y a aumentar
el uso de la consulta institucional.
Objetivos
El objetivo general de esta investigación es, como se mencionó
líneas arriba, identificar, si las hay, las diferencias significativas
entre los individuos que acuden a consulta en los centros proveedores del MINSA,
los que lo hacen a centros de ESSALUD, los que acuden a agentes privados, y
los que recurren a instancias no institucionales. En el estudio se incluirá
como parte de la consulta no institucional, la posibilidad de autoconsulta (personas
que reportan presencia de malestar - enfermedad - accidente, y no registran
ningún tipo de consulta pero sí de automedicación).
Se han planteado dos objetivos específicos:
· Primeramente, investigar si los grupos de elección, definidos
a partir de la selección efectiva de uno de los proveedores mencionados,
son distintos entre sí, de acuerdo a las características individuales
de las personas incluidas en los grupos.
· A partir del punto anterior, el segundo objetivo busca identificar
las variables que estarían discriminando entre cada uno de los grupos
de elección.
La consecución de los objetivos mencionados requiere un análisis
estadístico multivariante - véase la sección a continuación.
Este análisis será llevado a cabo para los años 1997 y
2000. La comparación entre los resultados para estos años permitirá
avizorar los cambios operados a raíz de la reforma implementada en el
sector.
Metodología
En este trabajo no se utilizarán técnicas de análisis probabilístico,
sino una técnica multivariante conocida como análisis discriminante.
De esta forma, se pretende centrar la investigación en las relaciones
entre las variables dentro de cada grupo de elección, suponiendo una
función de utilidad genérica para cada grupo, y distinta entre
los grupos.
El análisis de la función discriminante es una técnica
que permite investigar las diferencias entre grupos de objetos (casos), con
respecto a un número determinado de variables de manera simultánea.
Este procedimiento identifica la existencia de un número de variables,
a partir de un grupo grande de ellas, que discrimina de la mejor manera posible
entre las categorías establecidas. El análisis de los resultados
permitirá verificar la existencia de diferencias sustanciales entre las
categorías, y cuáles de las variables exógenas son las
que aportan mayor discriminación.
La muestra relevante está compuesta por aquellas personas que reportaron
presencia de enfermedad, malestar o accidente durante las últimas cuatro
semanas al momento de registrarse la información. Los grupos corresponden
a la elección del proveedor: MINSA, ESSALUD, consulta privada y consulta
no institucional.
Se realizará la investigación empírica considerando factores
demográficos (como edad y sexo, estado civil, número de habitantes
del hogar, dominio geográfico), factores biológicos (como presencia
de malestares o enfermedades crónicos, gravedad del padecimiento y número
de días del padecimiento), factores socio-culturales que influyen en
la percepción de la enfermedad y las reacciones de aceptación
y rechazo a los distintos tipos de servicios (como idioma materno, religión,
años de educación, años de educación de la madre
-o jefe de hogar, tipo de educación, lugar de nacimiento), y factores
económicos (como tenencia de seguro médico, nivel de ingresos-
salariales y no salariales, riqueza de la unidad familiar, horas totales dedicadas
a actividades laborales). Los factores relacionados con el servicio, como el
precio, el tiempo de viaje hasta el lugar de consulta, el tiempo de espera en
consulta, son dejados de lado, para centrar el análisis en las características
individuales.
La construcción de la base de datos tomará como fuente a la Encuesta
Nacional de Niveles de Vida (ENNIV), realizada para los años 1997 y 2000.