Demanda de créditos para agricultura: Clientes potenciales para los prestamistas formales
Carolina Trivelli
Instituto de Estudios Peruanos
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Términos de Referencia Iniciales |
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Objetivos y justificación del proyecto
Las mayores tasas de pobreza del país corresponden a zonas rurales, especialmente
aquellas dependientes de la actividad agropecuaria. Si bien es cierto que las
zonas con sistemas de producción más tradicionales son las más
pobres, existen alarmantes niveles de pobreza en zonas de agricultura moderna,
de costa, concentrados en los agricultores con menores extensiones de tierra.
Estos pequeños productores, que incluyen a un importante grupo de ex-cooperativistas,
beneficiarios de la reforma agraria, tienen acceso a los mercados de productos
y factores, no obstante constituyen un grupo sumamente vulnerable; por un lado,
es el grupo con mayores posibilidades de salir de la pobreza, utilizando para
ello el mercado, y por otro lado, es el más afectado por las fallas de
los mercados rurales, lo que reduce sus posibilidades de integración
exitosa con los circuitos económicos del país.
El rol del sistema de asignación de créditos como palanca para
el desarrollo es crucial y suele ser el mecanismo que permite integrar a distintos
grupos a la economía nacional. Sin embargo, dado el bajo nivel de acceso
a fuentes de financiamiento que poseen las unidades productivas constituye uno
de los problemas más serios para el desarrollo de la agricultura en general,
de las zonas rurales, y en particular del sector de pequeños productores
de costa. Este problema de falta de acceso al crédito puede analizarse
desde diferentes perspectivas. La más estudiada es el problema de asignación
de fondos a actividades riesgosas como las agropecuarias y, una segunda, que
aún no ha sido explorada y que es motivo de este estudio, se refiere
a la existencia de una significativa demanda no realizada en el mercado.
Por el lado de la asignación de fondos hacia este sector, el nivel de
las colocaciones formales en el sector agropecuario, a pesar de su tendencia
creciente, se mantiene por debajo de las colocaciones que realizaba el liquidado
Banco Agrario. De acuerdo a los resultados de Encuesta Nacional de Niveles de
Vida (ENNIV) el 22.1% de los hogares rurales obtuvo crédito en 1997.
Esta cifra, que si bien es significativamente superior a la registrada por la
misma fuente en 1994 (16.4% de hogares rurales con crédito), sigue siendo
baja pues incluye todo tipo de crédito (consumo, productivo, etc.). De
los hogares rurales con crédito sólo el 7.2% mencionó a
alguna fuente formal como principal prestamista . A partir de esta información
es claro que se ha producido una expansión importante del crédito
formal en las zonas rurales, aunque el nivel alcanzado aun esté muy por
debajo de lo deseable. Desgraciadamente, ENNIV no recoge información
sobre solicitudes rechazadas de crédito, por lo que no podemos conocer
cuantos hogares pidieron crédito y no lo obtuvieron, para tener una noción
sobre la magnitud de la demanda por créditos en dicho ámbito.
Sin embargo, para el caso de las actividades agropecuarias, el Censo Agropecuario
de 1994 indica que sólo el 6.2% de las unidades agropecuarias obtuvo
crédito y, lo más alarmante, sólo el 8% lo solicitó
(INEI-MINAG, 1995). Estos resultados muestran que el grueso de los que solicitan
crédito lo obtienen, aunque no podemos afirmar si obtienen el monto solicitado
o cantidades menores.
De acuerdo a esta evidencia, existiría una demanda de créditos
para la agricultura que no se estaría realizando o expresando en el mercado.
El racionamiento crediticio no sería una práctica difundida, por
lo menos no a través de la negativa a otorgar un crédito. Es posible
(y probable), entonces, que la demanda real de crédito sea mayor a la
demanda efectivamente registrada (solicitudes de crédito). Es decir,
existe un grupo de productores que deseando/necesitando un crédito formal
se auto-raciona y no llega siquiera a solicitar un crédito. Existen varias
razones por las que la demanda real de créditos podría no estarse
manifestando en el mercado. Por ejemplo, puede que grupos de demandantes no
soliciten crédito ante la existencia de red-lining explícito o
que no cuenten con garantías o con información precisa sobre los
oferentes y sus sistemas de asignación.
Claramente, las políticas públicas que buscan facilitar el acceso
al crédito de los productores rurales parten del supuesto de que el racionamiento
o el auto-racionamiento se deben a un problema de falta de garantías
reales. Es por ello que se ha puesto tanto énfasis en los programas de
titulación de tierras y en la modernización de los sistemas de
registro de la propiedad. No obstante, en trabajos previos hemos encontrado
fuerte evidencia de que tener garantías reales no suficiente para acceder
a créditos formales, sino que más bien suele ser una condición
necesaria (Barrantes y Trivelli (1995); Trivelli (1998); Trivelli y Venero (1999)).
Investigaciones previas nos han permitido comprobar que los demandantes que
se auto-racionan son un grupo significativo y con características particulares.
En el caso del valle de Huaral, donde el mercado de crédito para el agro
está entre los más dinámicos del país, encontramos
que más del 40% de los pequeños productores declaró auto-racionarse
(desear/necesitar un crédito de alguna fuente formal y no solicitarlo).
Además, la mayor parte de ellos posee documentación completa sobre
su tierra y en muchos casos poseen también otras garantías reales.
Es decir, se auto-racionan a pesar de considerarse sujetos de crédito
(Trivelli y Venero, 1999). Asimismo, estos agricultores auto-racionados trabajan
en su mayoría con créditos del sector informal, generalmente pagando
tasas de interés mayores a las cobradas por el sector formal.
En este contexto, las diversas políticas públicas no han logrado
integrar al mercado formal de créditos de manera sostenida a los pequeños
agricultores, ni aun a los más dinámicos y ligados con los mercados
de productos y factores. Esta desarticulación trae varias consecuencias
negativas para la economía del país, dos de las principales son:
a) restringe las posibilidades de desarrollo, integración y permanencia
en el sector agropecuario de los pequeños productores, ya que no cuentan
con crédito o trabajan con crédito caro o insuficiente, impidiéndoles
tomar decisiones óptimas para su negocio; y b) limita el desarrollo del
sistema financiero en el ámbito rural, plaza que se hará más
atractiva a medida que se vaya copando la demanda urbana. Esto si bien es importante
para los bancos que buscan captar clientes en estas plazas tradicionalmente
desatendidas (vía créditos o ahorros), es de vital importancia
para las CRAC, CMAC y EDPYMES, que tienen en este segmento a gran parte de sus
clientes.
Objetivos
El objetivo general de esta investigación es identificar las razones
que explican la existencia de un conjunto significativo de pequeños productores
que siendo conscientes de desear/necesitar un crédito del sector formal
se auto-racionan, y por ello no participan en el mercado formal de créditos.
Conociendo las razones del auto-racionamiento realizarán propuestas de
políticas que puedan ser implementadas por el sector público o
por los propios intermediarios formales con miras a hacer efectiva esta demanda
potencial. Esta mayor demanda efectiva puede traducirse en una mayor asignación
de fondos de los intermediarios formales hacia el agro o en su defecto permitirá
a los prestamistas seleccionar, a través de sus estrategias de racionamiento,
a los mejores clientes y así hacer más atractiva la plaza rural
para los intermediarios financieros.
Los objetivos específicos serán:
a) Identificar las posibles razones, que desde la teoría (a partir de
los enfoques sobre fallas de los mercados de crédito), explicarían
la existencia de este grupo de auto-racionados y discutir la pertinencia de
estas para el caso peruano.
b) A partir de las razones señaladas por la teoría analizar su
relevancia en un caso concreto con el fin de determinar, de un lado, la importancia
de cada una de ellas para los distintos productores auto-racionados y, de otro
lado, el origen de la "falla" que los hace auto-racionarse.
c) A partir de los resultados de b) identificar líneas de acción
que permitan eliminar (en el caso de ser posible) los incentivos para auto-racionarse.
d) Revisar las políticas crediticias y de racionamiento de los principales
intemediarios formales que vienen colocando fondos en el ámbito rural
para establecer cómo reaccionarían ante una mayor demanda efectiva
de créditos para agricultura.
Metodología
Los objetivos de esta investigación se lograrán a partir de un
trabajo complementario en dos niveles de análisis. El primero, será
un nivel teórico y conceptual que incluirá una revisión
de experiencias en otros países sobre las posibles razones que explicarían
la existencia de una demanda potencial no realizada de magnitud considerable
en el ámbito rural, en el contexto de una economía abierta, liberalizada
y con un sector público pequeño. El segundo, será un nivel
aplicado. A partir del estudio de un caso concreto donde se identifique al grupo
de agricultores auto-racionados se identificarán no sólo las razones
tras la existencia de este grupo sino el análisis de cómo (y por
qué) los productores llegan a formar parte de este grupo y quiénes
son los agentes involucrados en dicho proceso.
El primer objetivo específico será cubierto con el primer nivel
de análisis a partir de una exhaustiva revisión de la literatura
existente y de una recopilación de experiencias de mercados rurales de
créditos desarrollados luego de la aplicación de programas de
ajuste estructural como en el caso peruano. A partir de esta revisión
y discusión de posibles razones generaremos una "plantilla"
de razones que expliquen la existencia de, y las consecuencias de ello, auto-racionados
en el mercado de créditos para la agricultura.
Sobre la base de esta "plantilla" verificaremos, a partir del análisis
de un caso concreto, la relevancia y el orden de importancia de las razones
incluidas en dicha "plantilla". Dado que en 1997 realizamos una encuesta
a una muestra aleatoria y representativa de pequeños productores de Huaral
que incluía preguntas que permiten conocer a los agricultores que no
tienen o no han solicitado crédito a los intermediarios formales pero
que si lo desean o necesitan, nos proponemos volver a entrevistarlos para determinar
las razones que los hacen auto-racionarse . Asimismo, esta nueva encuesta de
seguimiento nos indicará cuáles de los que catalogamos como auto-racionados
en la campaña 97/98 lo siguen siendo y cuáles no. Esto nos permitirá
identificar si las razones tras la decisión de auto-racionarse son de
carácter coyuntural o más bien estructural. En resumen, buscamos
conocer por qué determinados productores se auto-racionan (falta de garantías,
aversión al riesgo, falta de información, problemas de rentabilidad,
etc.), conociendo las características de su entorno y de sus unidades
productivas y familiares. Con el análisis de este caso cubriremos el
segundo objetivo específico.
A partir de las razones identificadas en el segundo objetivo para el caso particular
de Huaral, haremos un análisis de los agentes involucrados en el origen
de las razones que llevan al auto-racionamiento, tanto a nivel local (Huaral)
como una extrapolación a nivel nacional con el fin de realizar propuestas
de acción concretas. Este análisis de los agentes e instituciones
involucrados se complementará con una serie de entrevistas a funcionarios
con el fin de incorporar su perspectiva en el análisis y así proponer
acciones viables.
Finalmente, a partir de lo estudiado sobre el mercado rural y las prácticas
de racionamiento en investigaciones anteriores y de la realización de
un conjunto de entrevistas con los principales intermediarios financieros evaluaremos
el posible impacto que tendría en el mercado de crédito para el
ámbito rural una reducción significativa en el grupo de auto-racionados.
Esquema tentativo de informe final
1. Introducción
2. Razones tras el auto-racionamiento: revisión de literatura y evidencia
de otros países
3. Evidencia del caso peruano
- contexto (el crédito para agricultura en el Perú)
- prácticas de auto- racionamiento en Huaral
- antecedentes
- resultados del estudio de caso (encuesta a demandantes)
- resultados de las entrevistas (a oferentes)
- razones tras el auto-racionamiento por el lado de la demanda de créditos
para la agricultura
- razones tras el auto-racionamiento por el lado de la oferta de créditos
para la agricultura
4. Posibles impactos de cambios en las prácticas de auto-racionamiento
en el Perú
5. Recomendaciones de política
6. Resumen y Conclusiones
7. Bibliografía
8. Anexos
Cronograma
