Sistema de Indicadores Líderes y Coincidentes del Nivel de Actividad para la Economía Peruana
Javier Escobal
GRADE
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Términos de Referencia Iniciales |
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1. Objetivo
El Objetivo de este proyecto es desarrollar un sistema de indicadores lideres
y coincidentes de la evolución de la actividad económica en el
Perú. En particular nos interesa estimar un indicador coincidente del
Producto Bruto Interno (PBI) mensual el que podrá estar disponible hasta
5 semanas antes de la publicación oficial del PBI y que puede, eventualmente
constituirse en un indicador complementario del nivel de actividad de la economía.
También interesa desarrollar un indicador líder o antecedente
que pueda anticipar sea el inicio de una recuperación o el comienzo de
una recesión. El sistema en su conjunto puede constituirse tanto en un
sistema de auditoría de la estadística oficial como en un sistema
de alerta temprana que los agentes económicos podrían utilizar
para enfrentarse de mejor manera a cambios en el entorno macroeconómico.
2. Antecedentes y Justificación del Proyecto
En toda economía los agentes necesitan de información que les
permita anticipar el comportamiento de las principales variables macroeconómicas.
La disponibilidad oportuna de este tipo de información permitiría
a los distintos agentes, tanto el gobierno como la empresa privada e incluso
los hogares, mejorar el diseño de sus estrategias económicas.
Sin embargo, los canales de información existentes para la mayoría
de los agentes, incluido el gobierno, acerca de la evolución de la coyuntura
económica no pasan de opiniones de "expertos" en medios de
comunicación masiva.
Urge, por lo tanto, llenar este vacío de manera que se cuente con alternativas
para la elaboración de indicadores de coyuntura y de predicción
de corto plazo. Los indicadores compuestos adelantados y coincidentes constituyen
herramientas de análisis de muy corto plazo que permiten predecir el
comportamiento futuro de indicadores del nivel de actividad económica.
El objetivo de este sistema es justamente predecir los cambios ocurridos en
el nivel de actividad, alertando ya sea el inicio de una recuperación
o el comienzo de una recesión. Asimismo, el sistema tiene por objeto
disponer de información del estado actual del nivel de actividad, con
anterioridad a su difusión y/o publicación, a partir de los informes
emitidos por las estadísticas oficiales. El sistema de indicadores se
emplea para la predicción de medidas del índice de actividad,
tales como el producto total (PBI), los productos sectoriales o el nivel de
empleo. Un ejemplo de este tipo de indicadores es el sistema de indicadores
antecedentes y rezagadfos ("leading and lagging indicators") desarrollado
por la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio
de los Estados Unidos y que se publica regularmente en ese país por más
de dos décadas. En el Perú, Escobal(1989) intentó, en un
investigación auspiciada por el Consorcio de Investigación Económica,
desarrollar una metodología similar pero los resultados no fueron muy
alentadores, fundamentalmente debido a que la dificultad de captar las regularidades
en la data en un periodo de altísima inflación y caos macroeconómico
como el que de esa época.
Estos indicadores compuestos se construyen mediante una combinación de
aquellas variables (en adelante variables de referencia) que muestran un grado
de asociación temporal significativo y estable con la variable a predecir
(variable objetivo). El número de variables a incluir en los indicadores
compuestos debe ser lo suficientemente alto como para que un comportamiento
atípico en alguna de las variables de referencia no desvíe al
indicador compuesto de la trayectoria seguida por la variable objetivo.
En la construcción del Sistema de Indicadores Líderes (y por lo
tanto en la selección de las variables de referencia), se suele emplear
variables que tienen tanto una relación causal con la variable objetivo
así como otras que tienen una relación intrínseca con ésta.
En el primer caso hacemos referencia a variables de política económica
que influyen sobre el nivel de actividad de la economía, mayormente variables
relativas a la política monetaria o a la política fiscal. Otras
variables, referentes al desempeño del sector externo suelen imponer
en distintos períodos, restricciones al crecimiento de la economía
y en tal sentido podría ser importante su inclusión. Por otro
lado, series que mantienen una relación tecnológica (insumo-producto,
por ejemplo) o que sencillamente se emplean en la elaboración de la serie
a predecir, constituyen también una fuente valiosa de información
como predictores de la variable objetivo.
En ese sentido, un Sistema de Indicadores Líderes no requiere de un modelo
consistente teóricamente, es simplemente una herramienta de predicción
de muy corto plazo que involucra una serie de variables cuya vinculación
a la variable objetivo proviene de distintas fuentes. Es un sistema que si bien
no permite hacer un análisis sobre la consistencia de medidas de política
económica, permite vislumbrar cambios en el comportamiento de los indicadores
de nivel de actividad con anterioridad a la aparición de la información
oficial (y aún antes que los cambios se produzcan, en el caso del indicador
antecedente) y en tal sentido proporciona una señal de alerta que permite
adoptar medidas correctivas en la política económica.
3. Marco Teórico y Metodología
Los indicadores compuestos líderes y coincidentes conforman un sistema
de previsión de corto plazo del nivel de actividad económica,
aproximando el comportamiento del PBI global, los productos sectoriales o el
nivel de empleo. Su objetivo es predecir tanto la magnitud de los cambios en
el nivel de actividad económica así como los puntos de inflexión,
en caso estos se produzcan. Este tipo de indicadores han sido extensamente analizados
en la literatura académica internacional, desde los trabajos pioneros
de Burns y Mitchell (1946), hasta los trabajos más recientes de Layton(1998),
Estrella y Mishkin(1998) o Hamilton y Perez-Quiros(1996)
En la construcción de los indicadores se emplean aquellas series cuya
asociación con la variable objetivo muestre ser significativa y estable.
Su inclusión en los distintos indicadores dependerá de la naturaleza
temporal de su asociación con la variable objetivo. Formarán parte
del indicador antecedente aquellas variables cuyos rezagos estén asociados
al nivel de actividad económica contemporánea, de manera que su
evolución actual indique posibles tendencias de la evolución futura
del nivel de actividad (global o sectorial según sea el caso). En el
indicador rezagado estarán aquellas variables cuya evolución contemporánea
esté asociada al nivel de actividad con algún rezago. Por último,
en el indicador coincidente estarán aquellas variables que coincidan
temporalmente con la variable objetivo.
La naturaleza de la asociación entre las variables de referencia y la
variable objetivo puede ser tanto causal como de naturaleza intrínseca.
En el primer caso se incluyen variables de política económica
que tengan una influencia significativa sobre el nivel de actividad, así
como otras que mantengan una relación de tipo funcional. En el segundo
grupo se incluyen variables que guarden una relación tecnológica
(por ejemplo del tipo insumo-producto) así como otras que metodológicamente
se vinculen a la generación de la variable objetivo (aquellas que se
emplean en la elaboración de la variable objetivo). En la medida que
el propósito exclusivo del sistema de indicadores es predecir el comportamiento
del nivel de actividad, no necesita guardar ningún tipo de coherencia
interna más allá que la relación entre cada variable de
referencia y la variable objetivo esté claramente definida (es decir,
sea estable). En cuanto a sistema de predicción entonces, aventaja a
los modelos econométricos en la medida que no requiere cumplir con ningún
tipo de validez teórica. Por otro lado, un buen ajuste en un modelo econométrico
no necesariamente implica que se predigan adecuadamente los puntos de giro de
la variable objetivo sino que en términos medios se aproxime su comportamiento.
Si bien es cierto que, a diferencia de los modelos econométricos, este
sistema no permite hacer análisis de política económica,
ni analizar la consistencia macroeconómica de acciones de política,
esta metodología nos permite en cambio tener información sobre
el futuro comportamiento del nivel de actividad en el corto plazo. En tal sentido
actúa como una señal de alerta que permite enmendar la política
económica de manera de intentar revertir situaciones adversas que los
indicadores anticipen. Es importante anotar que en la medida que el sistema
de indicadores líderes sólo pretende realizar predicción
de muy corto plazo, la "crítica de Lucas" en el sentido que
las relaciones entre las variables antecedentes y el PBI podría cambiar,
es poco importante.
La elección de las variables de referencia dependerá de un conjunto
de criterios entre los cuales cabría destacar los siguientes (Auerbach,
1987):
- Disponibilidad de la serie: rapidez y periodicidad (mensual).
- Grado de asociación individual a la variable objetivo y estabilidad
de dicha relación.
- Desempeño de la serie en la predicción de puntos de inflexión
de la variable objetivo.
- Interpretación económica del signo de la correlación
y su relación temporal.
Los indicadores compuestos se construyen normalmente a partir de combinaciones
lineales de las variables de referencia, asignándose los pesos respectivos
subjetivamente de acuerdo a un sistema de puntuación que tome en cuenta
los distintos criterios mencionados anteriormente como deseables para una variable
de referencia .
Previamente a la incorporación de las variables de referencia, y al cálculo
de cualquier tipo de asociación con la variable objetivo se debe verificar
la estacionariedad de las series de manera que no se produzca algún tipo
de asociación (correlación) espúrea entre ellas.
Implementación del Sistema de Indicadores Líderes
La construcción del Sistema de Indicadores Líderes involucra una
serie de pasos previos orientados a la caracterización de todas aquellas
series que sean candidatas a formar parte del sistema. En economías que
hayan enfrentado (o enfrenten) severos desbalances macroeconómicos dicha
labor se hace más recargada en la medida que muchas series consideradas
claves en su desempeño observan comportamientos atípicos y a veces
sumamente volátiles (índices de precios, indicadores de producción,
etc). A esto deben sumarse los problemas usuales de recolección de la
información que en estas circunstancias se vuelven más complicados,
atentando contra la calidad y confiabilidad de la misma.
A continuación se hace una descripción detallada de la metodología
para la construcción del Sistema de Indicadores Líderes desde
sus etapas iniciales.
i. Obtención de los residuos
Para construir el sistema de indicadores es necesario contar con series cuyo
comportamiento sea ruido blanco. Para ello, previamente, se ha procedidol a
limpiar las series de cualquier comportamiento determinístico. Es por
ello, que se limpia la serie de estacionalidad, tendencia lineal e intercepto,
guardándose los errores para trabajar con ellos. En el caso de la estacionalidad,
primero hay que identificar la frecuencia de la estacionalidad en la serie.
Dado que estamos empleando información mensual, es altamente probable
que de existir este problema, se presente cada doce meses. Adicionalmente hay
que investigar la naturaleza misma de la estacionalidad, pues ello condiciona
el método adecuado a emplearse para filtrarla. Los filtros más
frecuentes son promedios móviles, diferenciación de la serie o
utilización de variables ficticias.
En principio se recomienda optar por el último de los métodos
mencionados pues es el que modifica menos el comportamiento de la serie. Asume,
evidentemente, que la fuente de la estacionalidad es determinística.
El método de promedios móviles no debe emplearse en este caso
pues afecta la tasa de crecimiento de las series, factor fundamental en la elaboración
de un Indicador Líder. La diferenciación tampoco es un método
adecuado pues se estaría asumiendo la presencia de raíces unitarias
estacionales (en este caso de frecuencia 12), y en muchos casos se diferenciaría
series estacionarias innecesariamente con el único objetivo de corregir
el problema de estacionalidad.
Una vez escogido el filtro adecuado, resta sin embargo, definir en que casos
es necesario su uso, vale decir, en qué caso se considera estadísticamente
significativa la presencia de estacionalidad (determinística) en la serie.
Para tal efecto se recomienda, por ejemplo, en el último caso, proceder
a realizar un test de significancia global (prueba F) de las variables ficticias,
escogiendo como punto de corte, una significancia del 95%.
ii. Pruebas de Raíces Unitarias
Una vez obtenidos los errores se procede a analizar la estacionariedad de las
series. La necesidad de contar con series sobre las cuales tengamos la certeza
que sean estacionarias, de manera de evitar correlaciones espúreas al
seleccionar las series, nos lleva a adoptar un criterio conservador al momento
de la selección de las series. Las pruebas de Dickey-Fuller Aumentada
y de Phillips-Perron, aplicadas sobre los ruidos de las series, determinan la
(no) estacionariedad de las mismas. Se considerarán como estacionarias
únicamente aquellas series sobre las cuales ambas pruebas arrojen evidencia
de estacionariedad. Aquellas series en las cuales las pruebas arrojen resultados
contradictorios pueden condiserarse como series en observación, mientras
que aquellas en las cuales ambas pruebas indiquen ausencia de estacionariedad,
se diferencian y se repite el procedimiento hasta inducir la estacionariedad.
Como parte de las pruebas de raíces unitarias, es necesario determinar
el número óptimo de rezagos en las series, de manera de poder
aplicar la prueba de Dickey-Fuller Ajustado y de Phillips-Perron. Las metodologías
más empleadas en la selección de rezagos óptimos son los
llamados Criterios de Información de Akaike y Schwarz. No obstante, estos
criterios pueden arrojar resultados distintos, en cuyo caso se determinó
priorizar el uso del último . Sin embargo, dado que estos criterios no
arrojan resultados concluyentes, finalmente será la intuición
la que nos indique en muchos casos cuál emplear.
Adicionalmente, en economías que han estado sujetas a fuertes shocks
y desequilibrios macroeconómicos, es bastante probable la presencia de
cambios estructurales en las series. Es por ello necesario realizar pruebas
de cambio de regimen en todos los parámetros de la regresión (media
y tendencia), y por separado, a la media y la tendencia en las distintas series.
En caso de arrojar resultados significativos, se procede a corregir dicho cambio
de regimen mediante la utilización de variables ficticias. Simultáneamente
se eliminan los patrones estacionales, tendencia, etc. y se guardan los residuos.
Siendo estos estacionarios, están aptos para ser emplearse en las correlaciones
frente a las distintas variables objetivo .
iii. Selección de Variables de Referencia
Mediante los pasos 1 y 2 garantizamos que las variables candidatas a ser escogidas
como variables de referencia en la construcción de los indicadores líderes,
al igual que las variables objetivo, sean todas estacionarias. Este paso es
fundamental, pues es aquí que se decide que variables se van a emplear
en la construcción de los indicadores líderes. Se correlacionan
la variable objetivo contra los rezagos y adelantos de las variables candidatas
a ser seleccionadas como variables de referencia (ambas previamente filtradas).
El número de rezagos y adelantos se escoge libremente, y por lo general
dependiendo del número de observaciones con que se cuente. Lo recomendable,
dado que la información es mensual, es probar con entre 12 a 24 rezagos
y adelantos.
La magnitud de la correlación (la mayor en valor absoluto) así
como el número de rezagos (o adelantos) con referencia a la variable
objetivo son los factores esenciales que se rescatan en esta etapa. Sin embargo,
dado que se desea contar con series cuya asociación temporal con la variables
objetivo sea estable, debe verificarse dicha estabilidad. Para ello basta con
repetir el mismo procedimiento pero recortando la muestra, para comprobar si
la naturaleza de la asociación se mantiene (tanto en magnitud como en
temporalidad). En caso afirmativo se verifica la estabilidad de la asociación,
y en caso contrario se procede a analizar aproximadamente en que período
es que ésta cambia (mediante la realización de un test secuencial).
Una vez determinado el período habría que analizar cuáles
fueron las razones que llevaron a la alteración de dicha relación:
cuestiones metodológicas, de recolección de datos, cambios de
política, etc.
En la elección de las variables de referencia puede también incluirse
como criterio decisorio la confiabilidad de las series en predecir puntos de
giro en la variable de referencia. Bajo estas circunstancias, valdría
la pena sacrificar r2 para ganar eficiencia en predicción de puntos de
giro. La importancia de una análisis de sensibilidad de esta naturaleza
cobra aún mayor importancia en contextos en los cuales existan indicios
que las relaciones estructurales o las características de la asociación
entre distintas variables puedan haberse modificado en una economía como
resultado de períodos de alta inestabilidad o de fuertes shocks exógenos
como es el caso de la economía nicaragüense .
iv. Construcción de los Indicadores Líderes
Una vez seleccionadas las variables de referencia, aquéllas que presenten
asociación fuerte y estable con la variable objetivo, se procede a la
construcción de los indicadores. El primer paso, previo a la construcción
misma de los indicadores, es la normalización tanto de la variable objetivo
como de las variables de referencia de manera que se expresen en la misma escala.
Los indicadores líderes se construyen mediante una combinación
lineal de las variables de referencia, donde las correlaciones obtenidas en
el paso 6 constituyen los ponderadores de cada una de las series (se deflata
evidentemente por la suma de los ponderadores). Para los indicadores antecedente
y rezagado debe tomarse en cuenta al momento de realizar la combinación
lineal, el número de adelantos o rezagos a considerar en cada serie.
La confiabilidad en la predicción de puntos de giro preferentemente no
afecta las ponderaciones sino que define en el paso previo las variables que
deberían formar parte del indicador. No obstante, alternativamente, los
ponderadores pueden formarse como un promedio de la correlación de la
variable de referencia con la variable objetivo y su confiabilidad en predicción
de puntos de giro.
v. Transformación a la Escala Original
Si bien es cierto, por razones metodológicas se construye el indicador
en desvíos, el objetivo del sistema no es predecir el ruido de la variable
objetivo sino la variable misma, o en su defecto sus variaciones. Ese por ello
que se hace necesario, para terminar, transformar el indicador líder
a la escala original de la variable a predecir. Para ello, utilizando la media
y desvío estándar de la variable objetivo se transforma el indicador
lider a una escala equivalente al ruido de la variable objetivo. Luego, empleando
los coeficientes del intercepto, tendencia y variables ficticias estacionales
correspondientes a la variable objetivo se lleva el indicador líder a
la escala original.
vi. Validación del Sistema de Indicadores Líderes y Coincidentes
Una vez construído el sistema de Indicadores Líderes es necesario
confirmar su eficiencia en la predicción de la variable objetivo fuera
de la muestra. En ocasiones sucede que un indicador que describe acertadamente
el comportamiento de una variable en el período para el cual se disponía
de información, al tratar de proyectar el comportamiento de la variable
objetivo lo hace de manera deficiente. Esto se debe a que en la construcción
del indicador se incorpora información acerca de la asociacíon
entre las variables de referencia y la variable objetivo durante dicho período,
sin embargo, hacia adelante puede aparecer información nueva que el indicador
no haya podido capturar eficientemente. Por ejemplo, un cambio estructural podría
incorporar una importante cantidad de información adicional, o alterar
las relaciones existentes entre las variables, factores que el indicador líder
podría no haber capturado. Es por ello que se privilegia la incorporación
de variables con asociación estable con la variable objetivo, para de
esta manera minimizar el riesgo de no incorporar información nueva.
Siguiendo a Contador(1977), se podría clasificar los errores de los indicadores
en tres tipos:
- Errores al predecir falsos puntos de inflexión.
- Errores de omisión. Es decir, cuando se predicen puntos de inflexión
que luego no se confirman.
- Errores en las magnitudes. Es decir cuando se acierta el signo pero no la
magnitud del cambio.
El principal criterio para determinar el desempeño de los indicadores
es el análisis de su capacidad de predecir puntos de inflexión.
Así por ejemplo, un buen indicador antecedente es aquél que regularmente
muestra un punto de inflexión en los meses previos a la ocurrencia de
éste y que rara vez lo hace cuando este no es inminente (Auerbach, 1982).
Este criterio guía tanto la selección de variables de referencia
que se utilizan en los indicadores compuestos como el análisis del desempeño
de este último.
Por otro lado, los indicadores compuestos son confiables en tanto se cumple
el supuesto que el grado de asociación entre las variables de referencia
-y consecuentemente, los indicadores compuestos- y las variables objetivo sea
estable, tanto en términos de magnitud como en términos temporales.
En este sentido, es necesario realizar ejercicios intramuestrales, construyendo
indicadores compuestos en base a diferentes muestras y evaluando su desempeño
en relación a datos observados. Los indicadores serán estables
si es que construyendo los indicadores con diferentes muestras, las variables
de referencia que se seleccionan así como sus ponderaciones no varían
sustancialmente.
4. Bases de Datos
La información estadística básica la constituyen algo más
de 400 series mensuales que hemos podido identificar y recolectar y que abarcan
los sectores fiscal, monetario, financiero, externo, precios, producción
y empleo. Aunque la base tiene datos mensuales desde 1976 (o 1980, dependiendo
de la variable) es probable que el análisis se haga usando sólo
la información desde finales de 1991 debido a que es importante asegurar
que las series no presenten ningún quiebre estructural.. No se descarta,
sin embargo, hacer "competir" la predicción frente a otro indicador
construido con una base más amplia. En la medida que nos interesa hacer
una rigurosa evaluación predictiva del modelo, se usara primero la información
hasta 1998, dejando 1999 para verificar la calidad de la predicción.
Luego se obtendrá los resultados finales con toda la base de datos.
Cabe anotar que en los últimos años han aparecido una serie de
indicadores financieros (v.gr. estimaciones del riesgo país a partir
de a cotización de los bonos Brady, PAR o Flirb) que aunque forman series
de tiempo relativamente cortas tambien debeán ser incorporadas al análisis.
5. Índice Preliminar del Informe
El índice preliminar del informe sería el Siguiente
I. Introducción
II. Importancia de la Predicción económica de corto plazo
III. Estimación de los Indicadores líderes y coincidentes del
PBI
IV. Validación de los indicadores
V. Conclusiones y recomendaciones
6. Cronograma de Trabajo
El proyecto será desarrollado en 9 meses a partir de inicios de Octubre
de 1999, de acuerdo al siguiente cronograma:

7. Bibliografía
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