| Aunque
las pequeñas y microempresas de menos de 20 trabajadores
(PYME) emplean a casi el 70% de la PEA urbana, estas producen
menos del 40% del PBI, lo cual indica la necesidad de aumentar
su productividad. Adicionalmente, el empleo generado en las
PYME es precario, sobre todo en las denominadas PYME de subsistencia.
Los hechos indican que un factor que agrava esta situación
es la poca demanda y utilización de los servicios de
desarrollo empresarial (SDE) de calidad orientados al mejoramiento
de la capacidad productiva.
Los SDE son diversos servicios destinados
directamente al mejoramiento de la productividad de las empresas,
tales como: programas de capacitación, asesoría
legal y contable, asistencia técnica en procesos y
producción, provisión de información
sobre tecnología, servicios de marketing y publicidad
y servicios de comercialización y distribución.
En el estudio que sirve de base al presente artículo
se analizaron las características y el impacto de los
distintos tipos de SDE en el desempeño de las PYME
utilizando información de las PYME de los sectores
de confecciones y metalmecánica.
La encuesta realizada muestra que menos de
cinco empresas utiliza los SDE o los ha utilizado en algún
momento. Esta situación se explica por factores de
demanda y oferta. Por el lado de la demanda existe mucha desinformación
sobre los beneficios que significan los SDE; solo seis de
cada diez PYME conocen dichos servicios. Adicionalmente, a
pesar que el presente estudio sugiere que los servicios que
más interesan a las PYME encuestadas son los de comercialización
y marketing, producción y capacitación; los
servicios que más se utilizan son los de tributación
y contabilidad (representando el 36% del tiempo de funcionamiento
de la empresa) debido las crecientes exigencias de la normatividad
tributaria y legal que enfrentan las empresas. Un dato interesante
es que las PYME estarían dispuestas a pagar 11% más
que el pago promedio efectivo de 36 soles por semana.
Por el lado de la oferta, los factores que
explican el poco uso de los SDE están relacionados
con el tipo de proveedor que brinda el servicio. En el mercado
de SDE, interactúan tanto el sector privado como el
sector público: ambos enfrentan al “cliente”
con sus propios criterios. Los proveedores privados, buscan
recuperar sus costos, e intentan adaptarse a las necesidades
de la demanda. Sin embargo, 62% del mercado está conformado
por profesionales independientes, sin preparación adecuada,
que brindan servicios de baja calidad y cuya participación
se mantiene por vínculos amicales o de parentesco con
el usuario.
Por otro lado, el 11% del mercado de SDE está
conformado por instituciones estatales, las cuales se manejan
por lo general con una lógica asistencialista, proporcionando
subsidios a las empresas. Esto afecta la calidad de los servicios,
ya que a menudo los agentes estatales tienen que adecuar el
servicio a las expectativas de los organismos internacionales
que proveen los fondos, en lugar de adecuarse a las condiciones
del mercado.
En conclusión, debe buscarse mecanismos
que permitan adaptar la oferta a la demanda de SDE, tomando
en cuenta las características de los agentes involucrados.
Tales mecanismos deben encontrarse dentro del marco del rol
promotor del Estado, y sobre todo se debe facilitar a los
empresarios PYME mayor acceso a la información sobre
los SDE y las características de la oferta. Además,
es necesario reducir gradualmente los subsidios, ya que éstos
impiden que los empresarios internalicen el valor real de
los servicios. Finalmente, el Estado debe promover un sistema
privado de SDE más eficiente para lo cual, una de las
principales tareas es conseguir la autosostenibilidad de las
empresas proveedoras de SDE.
[1] Artículo basado
en el documento titulado “Servicios de Desarrollo Empresarial
y desempeño de las Micro y Pequeñas empresas
en el Perú: el caso de confecciones y metalmecánica”.
Podrá descargar la versión completa desde http://www.consorcio.org/programa2001.asp

|