Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES)

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Riesgo y mercados financieros rurales:
análisis dinámico de las estrategias de los hogares frente a la crisis


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Carolina Trivelli
Steve Boucher (IEP)


Durante la década pasada significativos cambios han ocurrido en el sector agropecuario. En el caso de los pequeños productores de la costa, la liberalización financiera y del mercado de tierras abrió gran expectativa sobre las posibilidades que el nuevo contexto traería para ellos. En el caso del sistema financiero, el nuevo esquema tenía como primer reto suplir el vacío dejado por el BA. Pero también, aunque quizá menos evidente, debía ampliar sus operaciones más allá de su rol como prestamista para permitir el mejor uso de los recursos al interior del sector (aumentar la eficiencia), ofrecer alternativas a los productores ante situaciones temporales de insolvencia y ofrecer alternativas para captar ahorros.

Este mercado y el mercado de tierras, claves para promover el desarrollo de la pequeña agricultura en la costa, mostraron una interesante evolución hasta los años 97 y 98, donde la crisis económica, unida al fenómeno de El Niño y a la mayor intervención política en el sector, revirtieron la tendencia creciente. Estos cambios plantean una serie de preguntas sobre el desempeño del sector y de sus actores: ¿Cuáles han sido los impactos de la crisis en la estructura y desempeño del mercado financiero rural? ¿Cuál ha sido el impacto de la crisis en el nivel y la variabilidad del ingreso y patrimonio de los hogares rurales? ¿Qué mecanismos han utilizado los hogares rurales para responder a la crisis?

Los mercados y hogares rurales imponen un conjunto de retos metodológicos a los investigadores agrarios que requieren de información confiable y precisa sobre aspectos claves de su economía para poder analizar el desempeño del sector y sus actores, y responder a las preguntas planteadas. La heterogeneidad de actividades económicas - muchas de ellas auto-empleo informal y temporal - y de activos de los hogares rurales y la frecuencia de las transacciones informales de crédito, seguro, y tierra implica la existencia de contratos sumamente heterogéneos y complejos donde cuantificar conceptos como tasa de interés o premio de riesgo requiere de instrumentos de recolección de información complejos y extensos. Asimismo, la evaluación del impacto de la crisis y la medición de cambios requiere de visitas en, por lo menos, dos puntos del tiempo - o sea de un panel.

En respuesta a estos retos, venimos trabajando una encuesta de seguimiento a una muestra de agricultores del valle de Huaral (que visitamos a principios de 1998) con el objetivo de evaluar los cambios en su situación y en su posición frente a los mercados de factores ante la crisis. Tendremos en noviembre próximo un panel que nos permitirá ver la nueva situación de los agricultores del valle y conocer cómo han enfrentado la crisis y cuál ha sido el rol de mercados, como el financiero, en dicho periodo.

Objetivos

La investigación estará guiada por dos grandes objetivos. En primer lugar, mejorar los instrumentos utilizados para recopilar información sobre la economía de los pequeños productores agropecuarios. En segundo lugar, recopilar información sobre la presencia de shock imprevisibles y analizar su impacto en la economía de los hogares rurales. Los objetivos específicos son seis, 3 de corte metodológico y 3 relacionados con el análisis de la nueva información a recopilar.

1. Comparar la información recogida con un instrumento de visita única con información recogida periódicamente en cuatro grandes áreas de trabajo: ingreso, acceso al mercado financiero, inversiones y adquisición de activos y presencia de shock.
2. Definir estimados de error no muestral recogido con encuestasSiempre hay casos en que el encuestado exagera o inventa, o en que los encuestadores agregan u omiten información. Compararemos la información recogida en 1998, 2001 y la información periódica para estimar en qué casos las diferencias pueden atribuirse a errores de recojo o a información falsa.
3. Sistematizar y probar estrategias para establecer relaciones continuas con los informantes (encuestados). Es necesario sensibilizar a los encuestados sobre la importancia de su participación en este tipo de trabajos y hacerlos participes del análisis y de los resultados para que visitas sucesivas logren recoger adecuadamente la información.
4. Cuantificar y describir el tipo de shock que se presentan y su distribución entre los productores de una misma zona. Mejor información al respecto resulta clave para el éxito de las estrategias que pueden implementarse en el sector financiero rural.
5. Analizar las estrategias empleadas por los pequeños productores para sobrellevar los shocks, e identificar la importancia y rol de los mercados y redes en las estrategias de los hogares.
6. Analizar las estrategias de los pequeños productores del valle de Huaral para enfrentar el Fenómeno de El Niño y la crisis de los últimos años. Ambos problemas están siendo o ya fueron enfrentados, por lo que analizaremos el rol de los distintos mercados y redes en dichas soluciones.

Los instrumentos diseñados serán discutidos y puestos a prueba, para luego ponerlos a disposición de la comunidad de investigadores agrarios en general, y en particular de la DGIA (Dirección General de Información Agraria) que viene rediseñando su sistema de recojo de información. Este aporte será oportuno para la definición y calidad de la información agraria que se recoja con la nueva estrategia de la DGIA.

Metodología

La metodología que planteamos es realizar tres visitas a lo largo del año para recoger información sobre ingreso, patrimonio, y participación en los mercados de crédito y seguro. En estos tres temas la calidad de la información es particularmente problemática cuando se recoge en una sola visita.

La agricultura presenta dos problemas. Primero, dado que la gran mayoría de los agricultores en países en desarrollo no llevan cuentas sistemáticas, el encuestador tiene que reconstruir las ventas y los costos. Segundo, en áreas donde hay múltiples ciclos agrícolas en el año, estimar el ingreso anual requiere reconstruir sus ventas y costos varias veces, lo que perjudica la calidad de los datos. En el agro costeño peruano, estas preocupaciones son muy relevantes. Los pequeños agricultores raramente llevan cuentas; en Huaral, los agricultores cuentan con agua de riego permanentemente y, por lo tanto realizan dos campañas al año. Además, la cercanía a Lima implica que hay un alto porcentaje de hogares con actividades no agrícolas - muchas con carácter informal y temporal.

La naturaleza de las transacciones de crédito y seguro sugiere que hay fuertes beneficios de realizar visitas múltiples. Primero, muchas de las transacciones informales -por ejemplo, las líneas de crédito en bodegas- son pequeñas y frecuentes, por lo que son difícilmente recordadas por el entrevistado en un período de 12 meses. Segundo, los términos de estos contratos son complicados y heterogéneos, debido a los costos de transacción y costos implícitos en los préstamos. Finalmente, las transacciones de crédito y seguro tienen un componente intertemporal -en ambos tipos de transacciones, por ejemplo, existe la posibilidad de modificar o renegociar cuando una de las partes experimenta un shock negativo-, lo que implica que hay ventaja de seguir estas transacciones a través del año.

En resumen, dada la complejidad de la economía familiar y los mercados financieros rurales, realizar visitas múltiples permitiría un aumento significativo en la calidad de los datos recogidos. Para cubrir los objetivos propuestos proponemos realizar 3 visitas a un grupo de 300 agricultores del valle de Huaral (visitados también en 1998). La selección del valle de Huaral obedece a nuestro trabajo previo en la zona.