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Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES)
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Los Programas de Planificación Familiar y la Salud
del Binomio
Madre-Niño en el Perú
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Pocos han sido los avances en la
reforma del sector salud a lo largo de la década pasada. Por
ejemplo, la provisión de servicios de salud a los pobres en
el Perú se mantiene a cargo del sector público. Sólo
en 1999 comenzaron a operar las Empresas Privadas Proveedoras de Servicios
de Salud (EPS) que pueden establecer convenios con el Estado para
atender a la población asegurada por ESSALUD. Los esfuerzos
de hacerlo a través del aseguramiento universal de la población
también se mantuvieron restringidos. Sólo en los dos
últimos años se crearon el Seguro Escolar Gratuito (SEG)
y el Seguro Materno Infantil (SMI). Lo que si se dio fue la introducción
de un proyecto para la promoción de la participación
comunal en el manejo de los centros de salud y un aumento sustancial
en el gasto en salud, especialmente en los programas preventivos focalizados
entre los cuales destacaron los de planificación familiar y
de salud materno infantil.
La evidencia empírica muestra que la inversión pública
en programas de salud para el binomio madre-niño y de planificación
familiar aumentó significativamente durante la década
de los noventa. Al mismo tiempo, se dieron mejoras significativas
en la tasa de fecundidad (TGF), mortalidad infantil (TMI), y desnutrición
crónica infantil. De acuerdo a las ENDES, la TGF cayó
de 4.3 hijos por mujer en 1986 a 2.9 en el año 2000. En el
caso de la TMI, estas cifras son 66 y 33 por mil niños nacidos
vivos, respectivamente. En el caso de la desnutrición infantil,
las mejoras fueron sustancialmente más modestas. Dichas mejoras,
sin embargo, no generaron una disminución sustancial en las
diferencias por nivel socio-económico, (NSE) especialmente
en el caso de la fecundidad y la desnutrición infantil. La
TGF de las mujeres del quintil más pobre es aún 5.3
en el 2000, más de 3 veces la del quintil más rico.
De otro lado, el 45% de los niños del quintil más pobre
sufren de desnutrición crónica, una tasa 12 veces más
alta que la prevaleciente en el quintil más rico.
A pesar de ello, no es tan simple establecer una relación de
causalidad entre los programas relacionados y estos cambios. El planteamiento
de esta propuesta supone un avance en al menos tres aspectos: i) el
análisis se plantea a partir de un análisis dinámico
que utiliza las 4 rondas aplicadas hasta ahora para la Encuesta de
Demografia y Salud (ENDES) y que nos permite distinguir el efecto
edad del efecto cohorte en la evolución de la fecundidad; ii)
la observación de los distritos hasta en cuatro períodos
permite utilizar un modelo jerárquico con efectos aleatorios,
corrigiendo el sesgo asociado a la asignación pública
de los recursos asociados a los programas de salud materno-infantil
y planificación familiar entre distritos; iii) no sólo
se toma en cuenta la existencia del programa en el momento de la encuesta,
sino también su antiguedad en cada uno de los distritos.
Objetivos
El estudio propuesto incluye cuatro componentes principales. En primer
lugar, la caracterización de las intervenciones, tanto públicas
como privadas, relacionadas a los programas de salud para el binomio
madre-niño y de planificación familiar (PF) en el Perú
durante los años noventa. En segundo término, la estimación
de los cambios en las prácticas de PF, fecundidad y salud reproductiva
por parte de las mujeres peruanas de diferentes generaciones. En tercer
lugar, el análisis del impacto de los programas de PF sobre
los patrones de fecundidad de las mujeres en edad fértil y
la salud de los niños. Finalmente, el establecimiento de lineamientos
de política que permitan mejorar el acceso a los beneficios
de dichos programas, especialmente entre las mujeres pobres, y de
zonas rurales.
Los cambios en el entorno político hacen particularmente importante
contar con una evaluación técnica de los esfuerzos de
focalización y el impacto del tipo de intervenciones en salud
que han predominado durante la década pasada, entre los cuales
destacaron las de planificación familiar y de salud reproductiva.
Una caracterización de los patrones de fecundidad y de la utilización
de métodos modernos de PF y una evaluación rigurosa
del impacto de las intervenciones del sector público y privado
en los temas de salud materno-infantil y de PF han de ser muy útiles
para la re-definición de las prioridades del sector por el
próximo gobierno. La desagregación misma de los efectos
de los diferentes componentes de estas intervenciones debe ayudar
a delinear los ajustes necesarios.
Metodología
Los hogares obtienen bienestar no solo del consumo de bienes y servicios
tradicionales, sino también del número de hijos y el
nivel de bienestar de los mismos. El hogar toma las decisiones respectivas
considerando su disponibilidad de recursos monetarios y sus conocimientos
acerca de las posibilidades de planificación familiar y el
cuidado de los niños. Hay algunos aspectos conceptuales que
deben aclararse.
En primer lugar, es posible que se dé una relación inversa
entre el número de hijos y la calidad de vida de los mismos.
Esta relación inversa entre cantidad y calidad es observada
frecuentemente en análisis de corte transversal y en series
de tiempo, y hace particularmente importante analizar conjuntamente
el tema de la fecundidad y la salud infantil, y eleva la rentabilidad
social potencial de los programas de PF.
Un análisis de corte transversal, sin embargo, no permite observar
la fecundidad total de las mujeres, sino el número de hijos
que la misma ha tenido hasta el momento de la encuesta. Sin embargo,
la construcción de un seudo-panel que sigue, no a los individuos,
sino a las cohortes de mujeres a lo largo de las 4 rondas de la ENDES,
sí permite identificar adecuadamente los efectos edad y cohorte,
especialmente los asociados a la utilización de métodos
de planificación familiar, y la fecundidad de las mujeres en
edad fértil.
El tercer aspecto conceptual se refiere a la racionalidad detrás
de la asignación de los subsidios públicos y privados
en salud infantil y planificación familiar. El trade-off entre
cantidad-calidad de los niños exige un análisis conjunto
de los subsidios públicos relacionados con los programas de
salud infantil y los de planificación familiar. Se puede suponer
un sesgo pro-pobre de los subsidios públicos, especialmente
en el caso de los de salud, pero menos en los de planificación
familiar.
La investigación tendrá tres variables dependientes
fundamentales: la fecundidad acumulada de las mujeres en edad fértil
(15-49 años), la utilización de métodos anti-conceptivos
modernos, y el Z-score de talla para la edad de niños menores
de 5 años. Entre las variables explicativas claves tenemos:
· Edad y cohorte de la mujer. La cohorte se identifica a partir
de la edad en 1986. · Nivel socio-económico (NSE)
de los hogares, establecido a partir del Indice de Activos construido
por Macro-BM a través de un análisis de componentes
principales a partir de la tenencia de activos. · Programas
públicos en PF. Número de centros de salud en el distrito
con programas de PF, % de mujeres en el distrito que reciben información
sobre PF y/o obtienen el método anticonceptivo utilizado del
gobierno. Ambos indicadores incluirán también sus niveles
en períodos anteriores. · Programas públicos
en salud materno-infantil. Número de centros de salud con programas
de salud materno-infantil, % de hogares en el distrito que recibieron
servicios de control prenatal, de parto, vacunación, etc. en
establecimientos públicos.
Las hipótesis más importantes a evaluar son las siguientes:
i. La estimación del efecto de los programas de PF y salud
materno-infantil se ve afectada por el sesgo pro-pobre de las intervenciones
públicas relacionadas.
ii. El efecto de los programas de PF y salud materno-infantil depende
de la intensidad de los mismos y de su antiguedad en las localidades
respectivas.
iii. La magnitud del efecto de los programas exclusivamente informativos
difiere de aquellos que además incluyen la distribución
de insumos anticonceptivos.
iv. El efecto de los programas de PF sobre la fecundidad difiere para
mujeres de diferentes edades, niveles de educación, antecedentes
étnicos, la ruralidad de su entorno, etc.
v. Los programas de PF no sólo afectan la fecundidad de las
mujeres, sino también el nivel nutricional de los niños
que nacen, en evidencia del trade-off entre cantidad y calidad de
los niños.
La principal fuente de datos a utilizar proviene de las 4 Encuestas
Nacionales de Demografía y Salud (ENDES), que se encuentran
dentro del programa mundial de Encuestas de Demografía y Salud
(DHS) y que han sido aplicadas sobre los últimos 14 años
en el Perú (1986, 1992, 1996 y 2000). Las ENDES son representativas
tanto en el ámbito nacional como entre las distintas áreas
geográficas (urbana-rural), regiones naturales (costa, sierra
y selva), departamentos, grandes ciudades y el resto urbano del Perú.
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