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Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES)
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La nutrición de los niños
en edad pre-escolar: aproximando los costos y beneficios de la
inversión pública
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Rafael Cortez Valdivia (CIUP)
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El Perú presenta una alta tasa
de pobreza. Uno de cada dos peruanos se encuentra bajo la línea
de pobreza. Más aún, este indicador aumentó en los
últimos años: 3.4 puntos porcentuales entre 1997 y 2000.
Es decir, en estos tres años son 1,201,716 los nuevos pobres. Más
aún, existen grupos vulnerables, como los niños, que presentan
un mayor porcentaje de pobreza; así, el porcentaje de niños
menores de 5 años que vive bajo una situación de pobreza
y de pobreza extrema, es superior al de la población total: 12
y 8 puntos porcentuales adicionales, respectivamente.
Programas como el PRONAA, comedores populares, programas generadores de
empleo ejecutados por FONCODES, entre otros, fueron diseñados con
el fin de suplir a los pobres las necesidades básicas que ellos
no podían satisfacer por sí mismos. Existen programas que
tienen como público objetivo a grupos específicos, como
el Vaso de Leche. El objetivo de este programa es el de prevenir la desnutrición
infantil y mejorar la nutrición de los escolares. En 1998, el presupuesto
del Vaso de Leche fue de 107.1 millones de dólares y se dirigía
a 5.2 millones de personas. Persisten, sin embargo, graves problemas de
subcobertura y filtración.
El problema de la mal nutrición es bastante grave. El 51% de los
niños menores de cinco años presenta algún grado
de mal nutrición, y el 7.8% casos de mal nutrición severa.
El problema es aún más grave, ya que estas cifras agregadas
esconden serios problemas. Por ejemplo, no presenta los problemas de inequidad:
por género, edad, área de residencia, entre otros. Así,
los porcentajes de niños pobres extremos que tienen estas características
son de 69% y 15%, respectivamente. En zonas rurales, son de 70% y 13%,
respectivamente.
Un estudio previo estimó que son necesarios 1,732 millones de dólares
adicionales a la inversión actual al año para brindar equidad
nutricional entre todos los menores de 18 años. Esta inversión
es demasiado alta, y por lo tanto no es sostenible. La alternativa es
atacar el problema por el lado de la familia. Así, una vez bien
especificado el modelo de determinación de la nutrición
infantil se procederá con el principal objetivo del estudio.
Objetivos
El principal objetivo del estudio es evaluar cuáles son las opciones
que se tienen para lograr reducir la desnutrición infantil en 50%
en 5 años, así como eliminar la desnutrición severa,
la cual es "irreversible". Además, se cuantificará
la inversión necesaria para lograr estas metas planteadas.
Se espera, adicionalmente, cuantificar programas de promoción de
la lactancia materna, así como la reforma y cambios en la asignación
de recursos de los programas sociales. De esta manera, no sólo
se considera la inversión asistencial, sino que se promoverán
hábitos en las madres que mejoran el nivel nutricional y que, si
se logra el objetivo, constituyen una inversión pequeña
para un efecto de duración de largo plazo, el cual asegura su sostenibilidad.
Metodología
La fuente de información del estudio es, principalmente, la Encuesta
Nacional de Hogares sobre Medición de Niveles de Vida del año
2000 (ENNIV 2000). A partir de esta encuesta, se obtienen variables demográficas
del menor, su familia y su ambiente (variables por distrito), que serán
de mucha utilidad para el estudio. Alternativamente, se considera información
del presupuesto asignado a cada distrito de los programas que manejan
el Programa Nacional de Alimentación (PRONAA) y el Vaso de Leche
proveniente del Ministerio de la Presidencia.
Las medidas antropométricas son comúnmente utilizadas como
indicadores del estado nutricional. En especial, los puntaje-z de "talla
por edad", "peso por talla" y "peso por edad"
son reconocidos por la literatura como una aproximación de las
condiciones de nutrición de los niños.
La investigación utilizará el puntaje-z de talla por edad,
que es una medida estadística de la distancia entre el valor observado
de la talla del niño y la talla de referencia de un niño
sano de su misma edad, expresada como una proporción de la desviación
estandar. El valor del puntaje-z de dos desviaciones estándar por
debajo es frecuentemente utilizado como un punto crítico. Entre
1 y 2 desviaciones por debajo representa una mal nutrición leve;
entre 2 y 3, una aguda; y una inferior a 3, una severa malnutrición.
¿Cuáles son los factores que influyen sobre el estado nutricional
de los niños? Entre los más importantes está la educación
materna. Muchos estudios destacan la gran importancia de esta variable
y su interacción con el estado nutricional de sus hijos. Otra variable
importante relacionada con las madres es la lactancia. Es de esperar que
la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del
niño tenga un fuerte impacto sobre su estado nutricional, pero
en el Perú, los estudios realizados sobre la nutrición infantil
no resaltan mucho este factor. Ello puede ocurrir porque esta variable
es endógena con respecto al estado nutricional del niño.
Es decir, ambas variables son determinadas en el mismo nivel.
También se considera el impacto de los programas sociales sobre
el estado de nutrición del menor. Este impacto tiene dos efectos:
un efecto directo, a través del atributo que tienen estos programas
de insumos de la nutrición, y otro indirecto, que resulta del impacto
de estos programas sobre el ingreso familiar, y del consecuente impacto
sobre el estado nutricional del menor. De esta manera, se supera un problema
común en otros estudios: la subestimación del impacto de
los programas sociales sobre algunos indicadores de capital humano. Esta
también puede presentar el problema de la endogeneidad, pues los
programas se orientan a las personas más pobres, quienes están,
en mayor porcentaje, mal nutridas.
Una medida que no es muy común en los estudios de nutrición
es la antropometría de los padres, aunque puede ser significativa
en la determinación del estado nutricional de los niños,
ya que corregirá el problema de herencia genética. Es decir,
cuando no se controla por la talla y/o el peso de los padres, se pueden
obtener resultados errados, ya que, por ejemplo, los hijos de padres más
altos tienen una mayor probabilidad de ser más altos que el promedio
de niños de su misma edad. Los estudios sobre nutrición
infantil en el Perú nunca consideraron esta variable por la falta
de información; sin embargo, la última encuesta ENNIV (2000)
permite contar con ella.
De esta manera, la investigación estimará la variable nutricional
en función de las variables explicativas descritas. El problema
de endogeneidad de algunas variables se corregirá realizando los
tests correspondientes e instrumentando estas variables. Es decir, se
realizarán las estimaciones de estas variables, previamente a la
de nutrición, y se utilizará el valor de la variable predicha
en lugar de la variable observada en la estimación de la nutrición.
Con esto, se obtendrán estimadores no sesgados y robustos.
A partir de los resultados obtenidos se podrán realizar una serie
de simulaciones que permitirán estimar cambios sobre el estado
nutricional infantil ante variaciones de algunas variables claves: lactancia
materna, educación de la madre, salud de los padres, gasto en programas
sociales, entre otros. Estas simulaciones serán útiles para
poder cuantificar la inversión necesaria para lograr las metas
anteriormente planteadas. Especial énfasis se pondrá en
la formulación de campañas promotoras de la lactancia materna,
ya que los beneficios de este tipo de campañas, si éstas
son eficaces, tienen una duración de largo plazo y con una inversión
muy baja. Además, la lactancia materna no sólo contribuye
con el estado nutricional del niño, sino también con su
salud, su educación, etc.
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