Uno
de los grupos más perjudicados en materia de desempleo
durante la última década ha sido y viene siendo
el de los jóvenes entre 14 y 25 años. Entre
las posibles explicaciones se encuentran la explosión
demográfica de los setenta (lo que generó una
sobreoferta de mano de obra en el mercado laboral durante
la década de los noventa), el aumento de la tasa de
actividad, el deterioro de la calidad de la educación
(explicado por varios factores, por ejemplo, reducción
del gasto público por alumno, etc.) y la migración
hacia la capital.
Es preocupante que el desempleo sea mayor
entre los jóvenes que han tenido acceso a algún
tipo de capacitación. Este fenómeno se debe,
en gran medida, a la poca credibilidad de los empresarios
respecto la calidad de los programas de capacitación
existentes en el mercado ya que el crecimiento de las entidades
formativas en los últimos años no ha estado
articulado con los requerimientos del sector productivo. Actualmente,
existen muchas entidades de capacitación laboral que
proveen programas de baja calidad que no permiten aliviar
las necesidades de este segmento de la población. En
este contexto, el Ministerio de Trabajo y Promoción
del Empleo, creó el programa PROJoven con el doble
propósito de mejorar las oportunidades laborales de
los jóvenes y fomentar el desarrollo de un mercado
de programas de capacitación de calidad.
La evaluación de los resultados de
la segunda convocatoria del PROJoven revela que el impacto
sobre las oportunidades laborales e ingreso laboral de los
jóvenes beneficiarios fue positivo y significativo.
Según la estimación realizada mediante la técnica
del propensity score, el ingreso mensual para el grupo de
beneficiarios se incrementó en promedio 156 soles comparado
con el resultado obtenido por el grupo de control de no participantes
con características similares a las suyas. El impacto
del programa sobre el total de horas trabajadas también
resultó positivo y significativo, por lo que el mayor
ingreso mensual podría ser explicado por un mayor número
de horas trabajadas
Opciones de Política
Estos resultados son consistentes con los obtenidos
por otras evaluaciones realizadas al programa PROJoven ya
que éstas también muestran un impacto positivo
y significativo sobre los ingresos y la cantidad de horas
trabajadas de los beneficiarios del programa. Sin embargo,
es necesario complementar este tipo de análisis con
una evaluación de procesos (ya que de ellos dependen
directamente los resultados finales) y una evaluación
económica-financiera que permita estimar el costo económico
y social del programa. Las evaluaciones de tipo cualitativo
también son útiles, ya que entregan información
complementaria que mejora la toma de decisiones en cada una
de las etapas del programa.
Finalmente, dada la importancia de cuantificar
el impacto de este tipo de programas, se sugiere la implementación,
de forma permanente, de un programa de evaluaciones que permita
analizar la conveniencia de institucionalizarlo dentro del
conjunto de políticas públicas desarrolladas
por el Estado.
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