Lima 20/ 02/ 04
Los servicios de desarrollo empresarial y la calidad de
empleo en las PYMES[1]
Juan Sierra y Enrique Sato
Investigadores de la Universidad Nacional de Ingeniería (U.N.I)

En el mercado laboral peruano el problema fundamental es el subempleo, el cual asciende a 43% de la población económicamente activa (PEA). La gran mayoría de subempleados labora en las PYMES, las cuales acogen al 82% del personal ocupado en todo el país (76.4% en la microempresa y 5.6% en la pequeña empresa). Por ello, es importante mejorar la calidad de empleo en este tipo de empresas. Una posibilidad es a través de los servicios de desarrollo empresarial (SDE), que se están promocionando para fomentar el crecimiento de las PYMES. Desde el punto de vista de la mejora de la calidad del empleo, se espera que los SDE ayuden a aumentar la productividad, y que los dueños de las PYMES utilicen parte del aumento para mejorar las remuneraciones.

Los resultados de una encuesta realizada para medir el impacto de los SDE en 400 Pequeñas y Micro empresas (PYMES) de Lima y Callo muestran que el 48.3% ha incrementado sus remuneraciones. Al profundizar el análisis, se encontró que dicho porcentaje es sólo 41.3% para las microempresas de 2 a 4 trabajadores y, por el contrario, 66.7% en aquellas de 5 a 10 trabajadores y 100% en las de más de 10 trabajadores. Ello muestra que la mejora por efectos de los SDE se da, básicamente, en las PYMES de acumulación.

Los SDE han tenido un impacto positivo importante en la gestión de las PYMES, pero no tanto en su productividad, ingresos o costos. Se encontró que más del 75% de ellas se encontraba satisfechas con los resultados, aunque solo el 33.3% dijo que el impacto era importante (66.6% dijo que era pequeño o nulo). Los microempresarios señalaron que los SDE no les habían proporcionado los medios para mejorar la calidad del empleo, mientras solo el 29% de propietarios de pequeñas empresas opinaron lo contrario.

La estrategia de promoción de los SDE ha sido relativamente buena, pues la mayoría de encuestados tenían conocimiento de su existencia. Dicha propaganda se orienta más hacia las PYMES de acumulación. Solo el 52.8% de las microempresas de 2 a 4 trabajadores conocían sobre SDE, mientras que dicho porcentaje ascendía a 66.8% en las empresas de 5 a 10 trabajadores. Del total de PYMES encuestadas, poco menos de la mitad han utilizado los SDE. En general, las empresas con mayor número de trabajadores son las que más los usan.

Opciones de Política

Los resultados de la encuesta muestran que el efecto de los SDE sobre la calidad del empleo en las PYMES es reducido. A fin de elevar su impacto en la productividad e ingresos de los trabajadores, es necesario asegurar la sostenibilidad de los SDE a través de un marco normativo de políticas flexibles que permita su desarrollo bajo condiciones de mercado, así como mantener ciertos subsidios a las microempresas de supervivencia.

De otro lado, es necesario ampliar aún más la información sobre los distintos tipos de SDE. Las PYMES priorizan los servicios de capacitación a pesar de que no han contribuido en la mejora de su productividad o el ingreso de sus trabajadores. Asimismo, es importante identificar las necesidades de SDE de las PYMES teniendo en cuenta su tamaño, su rama y las características individuales.

Se debe mejorar el acceso a los SDE, orientando la política de promoción a partir de la segmentación del mercado y de la demanda. Se puede diferenciar aquellas empresas que inician negocios de aquellas que buscan su permanencia en el mercado o de aquellas que requieren crecer.

En el nivel de la política general del gobierno, éste debe partir por definir una visión de futuro del país que sea clara, además de una estrategia general para alcanzarla. Existe la necesidad de una conducción centralizada de la política de promoción de las PYMES. Se debe, además, replantear los alcances de la apertura comercial y promover la asociación de las micro y pequeñas empresas con las medianas y grandes a fin de compartir riesgos, acceder a mayores fuentes de financiamiento, etc.

Finalmente, se debe promover un esquema de subsidios cruzados donde los SDE demandados por las empresas de mayor tamaño incluyan un pequeño porcentaje que se destine a la provisión de los mismos a empresas de menor tamaño. Finalmente, es necesario promover los estudios de mercado y la formación de un fondo que permita financiar de forma parcial la prestación de los SDE.

Podrá descargar la versión completa de este estudio siguiendo este hipervínculo.

[1] Las PYMES se clasifican como microempresas (de 2 a 10 trabajadores) y pequeñas empresas (11 a 20 trabajadores). Las microempresas que emplean de 2 a 4 trabajadores realizan básicamente actividades para la supervivencia, pero incorporan a la mayor parte del personal ocupado. Aquellas que emplean de 5 a 10 trabajadores son empresas que pueden tener capacidad de acumulación, es decir, de invertir y competir.