En
el mercado laboral peruano el problema fundamental es el subempleo,
el cual asciende a 43% de la población económicamente
activa (PEA). La gran mayoría de subempleados labora
en las PYMES, las cuales acogen al 82% del personal ocupado
en todo el país (76.4% en la microempresa y 5.6% en
la pequeña empresa). Por ello, es importante mejorar
la calidad de empleo en este tipo de empresas. Una posibilidad
es a través de los servicios de desarrollo empresarial
(SDE), que se están promocionando para fomentar el
crecimiento de las PYMES. Desde el punto de vista de la mejora
de la calidad del empleo, se espera que los SDE ayuden a aumentar
la productividad, y que los dueños de las PYMES utilicen
parte del aumento para mejorar las remuneraciones.
Los resultados de una encuesta realizada para
medir el impacto de los SDE en 400 Pequeñas y Micro
empresas (PYMES) de Lima y Callo muestran que el 48.3% ha
incrementado sus remuneraciones. Al profundizar el análisis,
se encontró que dicho porcentaje es sólo 41.3%
para las microempresas de 2 a 4 trabajadores y, por el contrario,
66.7% en aquellas de 5 a 10 trabajadores y 100% en las de
más de 10 trabajadores. Ello muestra que la mejora
por efectos de los SDE se da, básicamente, en las PYMES
de acumulación.
Los SDE han tenido un impacto positivo importante
en la gestión de las PYMES, pero no tanto en su productividad,
ingresos o costos. Se encontró que más del 75%
de ellas se encontraba satisfechas con los resultados, aunque
solo el 33.3% dijo que el impacto era importante (66.6% dijo
que era pequeño o nulo). Los microempresarios señalaron
que los SDE no les habían proporcionado los medios
para mejorar la calidad del empleo, mientras solo el 29% de
propietarios de pequeñas empresas opinaron lo contrario.
La estrategia de promoción de los SDE
ha sido relativamente buena, pues la mayoría de encuestados
tenían conocimiento de su existencia. Dicha propaganda
se orienta más hacia las PYMES de acumulación.
Solo el 52.8% de las microempresas de 2 a 4 trabajadores conocían
sobre SDE, mientras que dicho porcentaje ascendía a
66.8% en las empresas de 5 a 10 trabajadores. Del total de
PYMES encuestadas, poco menos de la mitad han utilizado los
SDE. En general, las empresas con mayor número de trabajadores
son las que más los usan.
Opciones de Política
Los resultados de la encuesta muestran que
el efecto de los SDE sobre la calidad del empleo en las PYMES
es reducido. A fin de elevar su impacto en la productividad
e ingresos de los trabajadores, es necesario asegurar la sostenibilidad
de los SDE a través de un marco normativo de políticas
flexibles que permita su desarrollo bajo condiciones de mercado,
así como mantener ciertos subsidios a las microempresas
de supervivencia.
De otro lado, es necesario ampliar aún
más la información sobre los distintos tipos
de SDE. Las PYMES priorizan los servicios de capacitación
a pesar de que no han contribuido en la mejora de su productividad
o el ingreso de sus trabajadores. Asimismo, es importante
identificar las necesidades de SDE de las PYMES teniendo en
cuenta su tamaño, su rama y las características
individuales.
Se debe mejorar el acceso a los SDE, orientando
la política de promoción a partir de la segmentación
del mercado y de la demanda. Se puede diferenciar aquellas
empresas que inician negocios de aquellas que buscan su permanencia
en el mercado o de aquellas que requieren crecer.
En el nivel de la política general
del gobierno, éste debe partir por definir una visión
de futuro del país que sea clara, además de
una estrategia general para alcanzarla. Existe la necesidad
de una conducción centralizada de la política
de promoción de las PYMES. Se debe, además,
replantear los alcances de la apertura comercial y promover
la asociación de las micro y pequeñas empresas
con las medianas y grandes a fin de compartir riesgos, acceder
a mayores fuentes de financiamiento, etc.
Finalmente, se debe promover un esquema de
subsidios cruzados donde los SDE demandados por las empresas
de mayor tamaño incluyan un pequeño porcentaje
que se destine a la provisión de los mismos a empresas
de menor tamaño. Finalmente, es necesario promover
los estudios de mercado y la formación de un fondo
que permita financiar de forma parcial la prestación
de los SDE.
Podrá
descargar la versión completa de este estudio siguiendo
este hipervínculo.
[1] Las PYMES se clasifican
como microempresas (de 2 a 10 trabajadores) y pequeñas
empresas (11 a 20 trabajadores). Las microempresas que emplean
de 2 a 4 trabajadores realizan básicamente actividades
para la supervivencia, pero incorporan a la mayor parte del
personal ocupado. Aquellas que emplean de 5 a 10 trabajadores
son empresas que pueden tener capacidad de acumulación,
es decir, de invertir y competir.

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