Lima 19/ 05/ 06
 
¿Cómo enfrentar la violencia de género en el Perú?[1]
Jennie Dador
(CIES)
“…las Senchis, entraron, durante toda la noche golpearme…después comenzó abusarme, violarme, a mi me violaron toda, durante la noche; yo gritaba, pedía auxilio, me metieron pañuelo a mi boca…esa noche me violaron siete (…) bueno examen médico, me dijo que estás abusada, estás embarazada…Yo desde esa fecha me he puesto traumada totalmente…quería matarme, quería tomarme algo, todo he intentaba tomar hasta tomaba puro limón cualquier cantidad, para mí hacía conseguir limón, me saltaba, quería morirme yo, yo pensaba que entre mi, ese producto, es cuántos, como un mostro será, cómo estará creciendo en mi adentro cuántas tantas personas me han abusado…”[2] .

En el año 2004, cuatro de cada diez mujeres fueron agredidas físicamente por su pareja. Esta cifra evidencia que el Perú se encuentra lejos de lograr la equidad y respeto a la mujer en las leyes y menos aún en la práctica. Para enfrentar este problema, se hace necesario tomar acciones específicas, con un enfoque de género.

Según la Endes continua 2004, el porcentaje de mujeres agredidas que reportaron haber buscado ayuda en una institución es sólo 20%. Las principales razones para este reducido porcentaje es el no saber a dónde ir (15%), la vergüenza (14%) y el considerarse culpables de la agresión (14%). El 10% de las encuestadas refirieron haber sido forzada a tener relaciones sexuales y un 6% fueron obligadas a prácticas sexuales que no aprueban.

Según el informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), el 98% de las víctimas registradas de violencia sexual son mujeres. Por otro lado, la CVR considera que los delitos de violación sexual se encuentran subregistrados. Alrededor del 83% de los casos de violencia sexual son imputables al Estado y un 11% a los subversivos.

Para enfrentar este problema, se recomienda las siguientes acciones dentro de los primeros cien días de gobierno: 1) Modificar el artículo del PIR, Ley 28592, para que se incluya dentro de la categoría de víctimas no sólo a las mujeres que han sido violadas sino a las que hayan sufrido otras expresiones de violencia sexual identificadas por la CVR. 2) El mejoramiento de la respuesta médico legal ante la violencia de género requiere la elaboración, aprobación, implementación y difusión de protocolos de atención. Estos deben identificar la violencia física, sexual y psicológica; dentro y fuera de la familia; incluyendo la época de conflicto armado interno. En el caso de la violencia psicológica, el protocolo debería ser aplicable también por profesionales de la salud no especializados, ya que en numerosas zonas rurales son los únicos disponibles.

Por último, dentro del primer año, se recomienda: 1) Un rediseño institucional del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes) para fortalecer la función de rectoría interinstitucional, asegurando que los compromisos sectoriales se cumplan. 2) El Estado debe crear mecanismos que respondan a las mujeres de las zonas rurales que enfrentan situaciones de violencia. 3) Crear el Sistema Nacional Unificado que dé cuenta de la magnitud de la violencia, desagregando por sexo, edad, ámbito en que ocurrió el hecho de violencia y por el vínculo con el agresor.

[1] El presente es un resumen del documento “Construyendo la equidad de género: propuestas de política” elaborado por la autora en el marco del Proyecto Elecciones Perú 2006, cuyo objetivo es elevar el nivel del debate electoral en el país y brindar opciones de política para el gobierno 2006-2011. El proyecto cuenta con la participación del Acuerdo Nacional, la Asociación Civil Transparencia, el CIES, el Instituto de Defensa Legal, el JNE y Propuesta Ciudadana. Podrá descargar la versión completa de este estudio en http://www.consorcio.org/eleccionesperu2006/

[2] Testimonio de la señora Georgina Gamboa García, sesión 8 de abril de 2002, Audiencia de la Comisión de la Verdad. Georgina Gamboa, fue violada por siete efectivos de las fuerzas policiales (sinchis), en diciembre de 1981, en la localidad de Vilcas, departamento de Ayacucho.

[3] La violencia sexual incluye figuras como prostitución forzada, uniones forzadas, esclavitud sexual, abortos forzados, violencia sexual y desnudos forzados.