Lima 23/ 05/ 05
Debido a la pobreza y falta de empleo
En el Perú, a menos salario más horas trabajadas
Gustavo Yamada
CIUP

El salario real en Lima Metropolitana se ha reducido en 71% entre los años 1985 y 2000, mientras que el número promedio de horas trabajadas aumentó de 47 a 51 horas semanales. El promedio del año 2000 esconde la situación de los trabajadores con jornadas laborales excesivas. Así, por ejemplo, un 33% de los trabajadores desarrolló jornadas semanales de más de 60 horas, mientras que un 19% tuvo jornadas que superaron las 70 horas por semana. El presente estudio plantea que la disminución en la remuneración real ha obligado a los individuos a trabajar más para tratar de mantener su nivel de consumo, pero afectando su bienestar por la mayor fatiga y menor tiempo libre disponible.

Los datos recogidos en Lima Metropolitana y el resto urbano del país confirman que, en las últimas dos décadas, cuando el salario por hora cae se ofrecen más horas de trabajo. Esto se explica porque, los individuos trabajan más horas para tratar de mantener su nivel de consumo a pesar de que una remuneración por hora menor hace menos atractivo el trabajo. Una segunda explicación alternativa sería que al existir un pago fijo semanal o mensual, cierto número de empleadores aprovecharían la crisis de empleo para exigir más horas de trabajo.

La relación inversa ente remuneración por hora y horas trabajadas se mantiene tanto en hombres y mujeres, trabajadores dependientes e independientes, de Lima Metropolitana o del resto urbano. El aumento de horas trabajadas es mayor en los autoempleados, aunque también es significativo en asalariados debido a la relativa importancia de mecanismos de pagos a destajo y comisiones. Asimismo, el estudio muestra que la relación inversa entre el salario y el número de horas de trabajo ofertadas se mantiene durante las etapas de expansión y contracción de la economía, acentuándose en esta última. Esto implica que, en época de crisis, la reducción de los salarios incentiva a los trabajadores a ofrecer aún más horas de trabajo de las que ofrecerían si la economía estuviera en crecimiento.

La investigación realizada también ha encontrado indicios de que los incrementos en la duración de la jornada laboral, sobre niveles considerados como razonables, pueden afectar otros aspectos del bienestar de los trabajadores y sus familias. Así, por ejemplo, se ha detectado que las jornadas de duración excesiva contribuyen a que los individuos descuiden aspectos importantes como la capacitación laboral, el cuidado de la salud, el esparcimiento y las redes de capital social. Por otro lado, si se calcula el salario semanal multiplicando el salario horario por 48 horas, en lugar de las horas efectivamente trabajadas, los indicadores oficiales de pobreza aumentan: el porcentaje de pobres urbanos aumenta de 35% a 42% y el porcentaje de pobres extremos de 7% a 15%

Finalmente, el estudio resalta que dada la gran cantidad de personas que necesitan trabajo en el país, el camino más sostenible para reducir las horas de trabajo es aumentar de manera sostenida la demanda laboral, a través de la inversión en bienes de capital, tecnología, en investigación y desarrollo, en capacitación laboral, en organización empresarial, entre otros aspectos. Pretender reducir la duración de las jornadas laborales a través de incrementos artificiales en la remuneración por hora o “por decreto”, sólo desincentivaría la demanda por mano de obra.

Artículo basado en el estudio “Horas de trabajo: determinantes y dinámica del Perú Urbano”. Puede acceder a un resumen del estudio aquí:
http://www.consorcio.org/CIES/html/pdfs/Bol55/02yamada.pdf

Puede acceder al estudio completo aquí:
http://www.consorcio.org/CIES/html/pdfs/pm0307.pdf