Lima 23/ 05/ 05
 
El TLC desaparecería la industria farmacéutica peruana
Moisés Méndez
FOROSALUD[1]

La gradual desaparición de la industria farmacéutica de capitales y origen peruano, con la consiguiente pérdida de miles de empleos, podría ser una consecuencia de las condiciones planteadas por EE.UU. en la negociación del TLC en cuanto a medicamentos. Ya en el segundo gobierno de Fujimori la industria farmacéutica nacional experimentó un duro golpe con la liberalización ya que el número de plantas instaladas en el Perú se redujo de 150 a 30 entre 1985 a 2003, privilegiándose los empleos administrativos, sin transferencia de tecnología y con poco valor agregado. El presente artículo trata sobre los posibles efectos del TLC en esta industria y el empleo en el sector farmacéutico, tema que, a diferencia del impacto sobre el derecho a la salud, ha sido poco tratado.

Se dice que el TLC favorecería a la industria farmacéutica nacional debido a posibles alianzas estratégicas con laboratorios estadounidenses, mayores inversiones, y mejoras de la productividad y acceso al mercado. Sin embargo, la liberalización del mercado de medicamentos en el gobierno de Fujimori, que incluyó medidas que similarmente al TLC favorecen la apertura y liberalización, trajo consecuencias muy negativas a la industria farmacéutica de capital y origen nacional. En efecto, de 1985 a 2003 el número de plantas instaladas se redujo de 150 a 30, mientras que el número de distribuidoras han aumentado de 200 a 2500, siendo ahora en su mayoría simplemente importadoras. El número de establecimientos minoristas, por otro lado, ha aumentado de alrededor de 4500 a más de 14 000, de las cuales las cadenas de boticas de de capital extranjero (Fasa, Inkafarma, Boticas & Salud) se van fortaleciendo cada vez más pues han cubierto cerca del 65 % del mercado.

Cada planta farmacéutica permitía contratar entre 5 y 30 profesionales químicos farmacéuticos para sus diferentes áreas, además de ingenieros de diversas especialidades, biólogos, etc., otros 30 empleos para labores administrativas, otros 30 para marketing ó ventas y unos 5 á 20 para reparto a distribuidoras lo cual suma alrededor de 100 empleos. En la actualidad todo eso ha cambiado significativamente: las importadoras alquilan una pequeña oficina, muchas veces se limitan a alquilar almacenes, contratan, en total, apenas entre 4 y 20 personas, de las cuales solo contratan a un químico farmacéutico como regente. De esta manera se privilegian las labores administrativas elementales y de ventas o seguimientos a los procesos de adjudicación y licitaciones. Incluso hay empresas que sólo se instalan para venderle al Estado y si no lo logran, cierran con suma facilidad. En la actualidad algunas empresas nacionales o ya han vendido parte importante de su accionariado a empresas chilenas o estadounidenses (caso Corporación MEDCO a IVAX ) o están pensando hacerlo apenas de defina la negociación del TLC.

De aceptarse las condiciones planteadas por los EE UU ¿cuál será el impacto? ¿Cuántas personas pasarán a la fila de los desempleados o tendrán que sub emplearse en otras actividades? ¿Cuál será el destino de la maquinaria e infraestructura? ¿La adquirirán quienes se dedican a falsificar medicamentos?

Estamos creando una peligrosa dependencia de los EE UU en materia sanitaria y, a la vez, desdeñando la capacidad industrial instalada en el país que, con mucho esfuerzo, ha logrado un importante nivel de calidad. No se conoce de propuestas gubernamentales para mitigar el impacto en este rubro, como si la desaparición de una industria importara poco o nada. Mientras tanto, las importantes e imprescindibles modificaciones a la regulación en medicamentos siguen esperando luego de reiteradas solicitudes. Se recomienda realizar urgentemente una evaluación precisa del costo de la firma del TLC en cuestión de medicamentos para diseñar estrategias de negociación, así como mecanismos de compensación focalizados en los sectores y políticas de Estado que se podrían ver afectadas.

 

[1] Moisés Méndez Mondragón. Químico Farmacéutico. Past Decano Nacional del Colegio Químico Farmacéutico del Perú, Presidente del Centro de Estudios Químicos Farmacéuticos – CEQUIFAR PERU, Miembro de la Mesa de Medicamentos del FORO SALUD.