Después
de 20 años de su hallazgo, luego de marchas y contramarchas
de sucesivos gobiernos, el gas de Camisea ha llegado por fin
a Lima. Camisea es ya una realidad para los principales consumidores
industriales gracias a la cooperación entre el sector
privado y el gobierno.
La siguiente etapa de Camisea se encuentra
en estudio y comprende 2 subproyectos: el desarrollo de gaseoductos
regionales y la exportación de gas bajo su forma licuefactada
(LNG por sus siglas en inglés). El primero de ellos
contempla el desarrollo de gasoductos hacia las zonas de la
Oroya, Huancayo, Tarma, Ayacucho, Cusco, Ica, Pisco y probablemente
Marcona. Es deseable que dentro de unos años dichos
proyectos se realicen a pesar de la difícil geografía
y de la menor base productiva y de ingresos en provincias,
teniendo en cuenta los posibles efectos redistributivos de
la llegada del gas natural.
El segundo sub-proyecto (de exportación)
contempla la instalación de una planta de licuefacción
en Cañete, y la construcción de un puerto especializado.
Los promotores del proyecto estiman que este demandará
recursos por un monto de US $ 3.200 millones de los cuales
US $ 2.150 millones serían invertidos en el mercado
nacional. Una parte importante de los mismos demandaría
bienes y servicios locales, especialmente en construcción.
Adicionalmente este proyecto permitirá eliminar el
déficit de la balanza comercial de hidrocarburos con
una balanza comercial positiva de US $ 800 millones hacia
el 2008.
Con el fin de despejar dudas sobre el volúmen
de reservas de gas natural, el Viceministro de Energía
y Minas ha manifestado recientemente que es altamente probable
que se descubran más depósitos de gas debido
a las características geológicas de la zona.
Existen varios contratos adicionales de exploración
de hidrocarburos recientemente suscritos o por suscribirse
que van a continuar atrayendo a la inversión privada
en el sector y que promoverán el descubrimiento de
nuevas reservas.
El mercado internacional de LNG ha tenido
un rápido desarrollo en los últimos años
como alternativa a los gasoductos para largas distancias.
Algunos de los mercados de exportación más activos
son los de Indonesia hacia Japón, de Trinidad y Tobago
hacia la costa este de EE.UU y de Argelia a España.
En este sentido el proyecto peruano de exportación
de LNG busca aprovechar una ventana de oportunidad para construir
la primera planta de LNG en la costa occidental de Sudamérica
para abastecer al mercado mexicano. Este proyecto permitiría
el ingreso del Perú al mercado mundial de LNG, el mismo
al cual apuntaba el proyecto de Pacific LNG con el gas de
Tarija (Bolivia) y su exportación a través de
Patillos (Chile)
La realización efectiva de un proyecto
de LNG supone el establecimiento de un conjunto amplio de
contratos que brinden los incentivos económicos suficientes
y protección frente a los riesgos de variación
de precios y de inversión. Además tales contratos
deberán favorecer la competitividad en los mercados
de destino frente a gas producido por otras fuentes. Dicha
competitividad depende de los costos de regasificación,
transporte marítimo especializado, licuefacción
en costa, transporte de gas del yacimiento a la costa, impuestos
y regalías al Estado receptor y los diferenciales de
costo financiero. Además se ha encontrado que el retorno
del proyecto depende en gran medida del costo de transporte
del yacimiento a la costa. Este último costo es especialmente
importante en el caso de la salida del gas de Tarija por Ilo.
La transacción es adicionalmente complicada por ser
transfronteriza lo que requiere adecuar los marcos regulatorios,
tributarios y laborales y donde el receptor de las regalías
será Bolivia. Por otro lado, su viabilidad económica
desde el punto de vista boliviano también depende del
menor costo tributario para las eventuales operaciones del
proyecto en Perú, reduciendo así su posible
impacto directo en ingresos fiscales.
Por el volumen de inversión requerido
en los proyectos de LNG debe descartarse la participación
como inversionistas de los gobiernos de Perú y Bolivia.
Un proyecto de esa naturaleza tiene más probabilidades
de éxito cuando está a cargo de inversionistas
especializados. Los contratos de compra y venta de largo plazo
son cruciales para desarrollo y financiamiento de proyecto
y es allí donde destacan las ventajas de empresas privadas
con buena reputación en el mercado mundial de LNG.
Como sucedió con Camisea, los gobiernos
pueden hacer mucho para apoyar el desarrollo de este tipo
de proyectos, pero también pueden trabar decisiones
privadas y postergar de manera significativa su entrada en
operación.

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