Lima 27/ 07/ 04
Diferenciando los Efectos Inserción e Ingresos de ProJoven
Hugo Ñopo y Miguel Robles
Investigadores de GRADE

El Programa de Capacitación Laboral Juvenil (ProJoven) se creó en 1996 y tiene por objetivo mejorar las oportunidades de empleo de jóvenes de ambos sexos entre 16 y 25 años. Financia íntegramente la capacitación teórica de sus beneficiarios, quienes posteriormente realizan prácticas laborales en diversas empresas. Desde el inicio de sus operaciones en 1997, hasta fines de 2002, ProJoven ha realizado nueve concursos, con los cuales ha beneficiado a más de 30,000 jóvenes de bajos ingresos en diversas ciudades del país. Asimismo, han participado en el programa más de 300 entidades públicas o privadas de capacitación.

Si se toma en cuenta que en el año 2000 se destinaron cerca de US$ 700 millones a la ejecución de programas sociales, la evaluación y cuantificación de la efectividad de tales desembolsos resulta crucial. Por ello, el objetivo de este estudio ha sido contribuir con el uso de rigurosas evaluaciones de impacto de los programas sociales. En particular, ProJoven destaca por ser uno de los pocos programas que realizan evaluaciones internas y periódicas.

Para estimar el impacto del programa se utilizó información sobre jóvenes que participaron en la sexta convocatoria (beneficiarios) y jóvenes que no lo hicieron (controles). La línea de base se constituyó con una muestra de 1,043 beneficiarios y 1,561 individuos que representaban el grupo de control. Esta información fue recogida entre marzo y abril de 2000. Después de 6 meses de la culminación de los cursos, se volvió a entrevistar a los beneficiarios y controles, a fin de estimar el impacto del programa sobre cuatro variables de interés: ingresos por hora, ingresos mensuales, inserción laboral y segregación ocupacional según género.

El impacto de ProJoven sobre sus beneficiarios en estas cuatro variables de interés es positivo. En primer lugar, los participantes del programa consiguieron una tasa de inserción laboral por encima de la que hubiesen conseguido en caso de no haber participado en el mismo, entre 4 y 7 puntos porcentuales.

En el caso de los ingresos por hora, se encontró que los beneficiarios ganaban 31% más que los controles 6 meses después de haber participado en el programa. Por otro lado, es importante notar también que los beneficiarios, después de su participación en ProJoven, no sólo ganan más por hora, sino que además trabajan más horas por mes. Así, la combinación de ambos efectos determina que el impacto de ProJoven sobre el ingreso mensual de sus beneficiarios alcanza el 81% del ingreso mensual promedio de los mismos.

Además, gracias a ProJoven las mujeres consiguen insertarse en ocupaciones consideradas como típicamente masculinas. La segregación ocupacional según género, medida según el Índice de Duncan disminuye en 13 puntos porcentuales 6 meses después de la ejecución del programa.

En conclusión, el impacto de ProJoven sobre su población atendida es positivo e importante, especialmente entre las mujeres. Este impacto, si bien es medido de manera objetiva en cuatro variables cuantitativas del mercado de trabajo, se da también en muchos aspectos no directamente medibles (como es el caso de la auto-estima de los participantes, la generación de redes de soporte y su alejamiento de actividades relacionadas al pandillaje y delincuencia, entre otros). Ayuda a mejorar los ingresos de los participantes que consiguen un empleo remunerado. No obstante, su impacto sobre el nivel de empleo es aún pequeño.