El
mercado previsional privado peruano presenta altos costos
administrativos principalmente relacionados con los gastos
en comercialización. La existencia de costos hundidos
(no recuperables) endógenos, como los gastos en comercialización
(publicidad y fuerza de ventas) que se incrementan con el
tamaño de mercado, implica una barrera a la fragmentación
(entrada de nuevas empresas), es decir, una estructura de
equilibrio en la industria que implica la existencia de un
límite inferior para la desconcentración. Como
consecuencia, se observa entre las Asociaciones de Fondos
de Pensiones (AFP) un nivel de competencia efectiva muy limitada
y de tipo comercial-publicitaria, no de precios (comisiones).
Esta situación se traduce finalmente en un cargo mayor
por administración de los fondos pensionarios.
Adicionalmente, las AFP presentan dificultades
para diferenciar el producto ofrecido por cada una de ellas.
Además, la demanda de los afiliados es poco sensible
ante cambios en las comisiones cobradas. Entonces, la estrategia
más rentable para las AFP constituye la utilización
de la fuerza de ventas para mantener o aumentar su participación
en el mercado.
Perú es el segundo país (luego
de Argentina) que reporta los mayores gastos de comercialización
entre los países de la región. Son equivalentes
al 43% de los gastos operativos. Esto se ve reflejado en el
hecho que, precisamente, Perú y Argentina son dos de
los que cobran las mayores comisiones como porcentaje de los
aportes recibidos de los afiliados.
Opciones de Política
A la luz de las conclusiones del estudio,
se pueden esbozar algunas recomendaciones para incrementar
la competencia del mercado de las AFP.
- Fomentar la diferenciación de productos.
Un esquema eficaz para controlar los costos y fomentar la
competencia vía precios es admitiendo la posibilidad
de que las AFP ofrezcan descuentos en las comisiones a los
trabajadores que negocien su afiliación en forma
individual o grupal.
- Incentivar nuevas afiliaciones a través
del incentivo a los aportes voluntarios y desgravando los
aportes del impuesto a la renta.
- Incentivar la competencia entre las AFP
mediante la eliminación de las restricciones a los
traspasos.
- Mayor transparencia y publicidad de la
información por empresa. El ente regulador debe definir
y publicitar indicadores relevantes para el afiliado con
financiamiento a cargo de las AFP. Básicamente, se
debe establecer claramente qué implicará en
el momento de la jubilación la elección de
una AFP determinada hoy, “sensibilizando” al
aportante.
- Reducir las comisiones. Se puede analizar
las siguientes alternativas: i) separar los cobros por servicio
administrativo de los costos de administración de
portafolio; ii) trabajar en mecanismos que desincentiven
los excesivos gastos en comercialización; y iii)
unificar la recaudación de las comisiones en una
sola entidad, que centralice todos los cobros, reduciendo
así los costos del sistema.
- Aumentar la rentabilidad de fondos
administrados. Como política específica de
la primera recomendación, se debe analizar la pertinencia
del marco regulatorio vigente respecto de la flexibilización
de los límites de inversión de las AFP en
el extranjero y la eliminación de la penalidad existente
que obliga a las AFP a no desviarse de una media de rendimientos
de todas las AFP del sistema.
Podrá
descargar el estudio completo desde este hipervínculo.

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